Lionel Sanders sigue centrado en su preparación desde Hawai para el Campeonato del Mundo de IRONMAN el 26 de octubre. Entrenando para dar un buen rendimiento dentro de poco más de una semana, tiene en mente lo que sucedió hace dos años en el mismo lugar donde quedó en la posición número 34.
En su último vlog, Lionel Sanders reflexiona sobre los desafíos y aprendizajes que marcaron esa temporada 2022, y cómo ha ajustado su enfoque de cara a la próxima edición de Kona. Sanders, conocido por su tenacidad, reconoce que hubo distintos fallos que explicaban ese resultado.
«No me sentía de la manera que debería»
«En 2022, no estábamos absorbiendo nuestro entrenamiento», admite Sanders en el vídeo. La presión por competir en el máximo nivel y la fatiga acumulada en los meses previos a la carrera fueron factores determinantes en su desempeño: «después de estas sesiones, no me sentía de la manera en la que debería«, afirma, recordando las sensaciones físicas que experimentó por aquel entonces.

Uno de los puntos clave de su análisis es cómo llegó a Kona sin estar realmente listo para el exigente reto que le esperaba. «La escritura estaba en la pared«, comenta, haciendo alusión a que las señales de que algo no iba bien ya estaban presentes, pero decidió seguir adelante a pesar de ello.
Con una pizca de autocrítica, el canadiense confiesa: «no debería haber venido«. A pesar de sus esfuerzos por generar una mentalidad positiva en pleno entrenamiento, sabía que las probabilidades de un buen resultado no estaban a su favor.
Confianza plena en la preparación para este Kona
Sin embargo, la temporada actual presenta un Sanders mucho más reflexivo y estratégico: «estoy aquí en un sistema totalmente diferente«, dice, refiriéndose al enfoque aeróbico que ha adoptado este año. En lugar de forzar su cuerpo al límite sin tener en cuenta su recuperación, el atleta ha aprendido a escuchar a su cuerpo y hacer ajustes inteligentes en su carga de trabajo.
Uno de los puntos más reveladores de este cambio de enfoque es cómo ha redefinido su manera de ver el entrenamiento y la recuperación: «aún no estoy donde quiero estar, pero lo estaré«, asegura Sanders con la determinación que lo caracteriza. Su mirada ahora está puesta en un objetivo a largo plazo: completar Kona de manera competitiva, con la confianza de que podrá sostener el ritmo hasta el final.

Esta preparación no solo refleja su mejora física, sino también un crecimiento mental. Ya no se trata únicamente de soportar el dolor o de entrenar más duro que los demás, sino de entrenar más inteligentemente.
En comparación con 2022, donde la duda y el agotamiento prevalecieron, Lionel Sanders ahora se siente en control de todo, confiado en que está en el camino correcto para alcanzar su mejor versión en el Campeonato del Mundo de IRONMAN. En sus propias palabras: «cualquiera que sea el resultado el próximo 26, estoy en un buen camino ahora, y creo que eso es muy claro«.
