El pasado 14 de octubre de 2023 Lucy Charles, tras cuatro segundos puestos, se coronaba Campeona del Mundo de IRONMAN. Había sido un año muy complicado, en el que la británica se había perdido gran parte de la temporada por una lesión, y en el que acudía a tierras hawaiianas con gran presión, tanto externa como interna.
Afortunadamente, aquel sábado de otoño todo salió a pedir de boca, logrando afianzar la distancia con sus rivales -sobre todo con una Anne Haug que venía remontando- para cruzar la meta en primera posición.
Sin embargo, este fin de semana hemos sabido que aquella carrera fue mucho más que un esfuerzo, fue un duelo constante con el sufrimiento físico.
¿Por qué corrió con dolor?
«Desde el principio, ya estaba en mucho dolor«, ha contado ella misma en su canal de YouTube, describiendo su experiencia.
La británica sufrió una lesión en la pantorrilla solo una semana antes de la competición, un contratiempo significativo que puso a prueba su capacidad de aguante. «Tuve que ser mentalmente fuerte en ese momento y simplemente saber que ningún dolor que estuviera soportando iba a ser peor que no ganar esta carrera«.
«El dolor al llegar a la maratón»
«Obviamente, tenía muchísimo dolor durante la maratón«, admite Lucy Charles al recordar aquellos momentos. «Mentalmente, me llevé a un lugar completamente nuevo, uno al que nunca había llegado en competiciones anteriores, donde el dolor físico no importaba. Jamás iba a rendirme«, reveló la británica.
Su tenacidad se hacía aún más evidente al repasar su trayectoria: «Desde que pisé la isla por primera vez en 2015 como grupo de edad, soñé con competir en el campeonato IRONMAN como profesional y, quizás, ganarlo algún día«.
Al recordar sus logros anteriores, incluyendo el segundo lugar en su debut profesional y en tres ocasiones más, Lucy tenía claro que iba a pagar todo lo que hiciese falta tras la prueba, pero que no iba a parar: «No importaba cuánto dolor físico tuviera en esa carrera, dolería mucho más no ganar esta vez. De alguna manera, no estaba bloqueando el dolor por completo, lo sentía en cada paso de la carrera, pero no importaba lo mal que se pusiera, nunca iba a dejar de correr y nunca iba a renunciar a ese sueño«.
La recuperación posterior: ya está corriendo
Tras la carrera, Lucy acudió a la clínica 4us para evaluar el daño en su pierna. «La lesión que sufrí fue una rotura en los músculos gastrocnemios y en el tejido conectivo«.
A pesar de la lesión, Lucy es optimista sobre su recuperación y futuro. «Aunque será una recuperación extensa, debería poder recuperarme completamente«, comentó con esperanza. La flamante Campeona del Mundo concluyó con una nota positiva, destacando su enfoque en el fortalecimiento y la rehabilitación: «Mientras haga todo correctamente, no debería ser algo que me retrase«.


No está siendo un proceso fácil: «Siento que mi tren superior está un poco más rígido, no sé si es porque estoy dudando. Hay bastante tensión en mis hombros, pero sé que me pasa cuando me ejercito mucho. En cuanto a la parte baja de mi cuerpo, no siento mucha diferencia«.
Según comenta, el problema radica en la rodilla izquierda, donde ha perdido flexibilidad y rango de movimiento.
«Empezamos el año nuevo con increíbles noticias. Me hice una resonancia magnética el 2 de enero y estoy haciendo una muy buena recuperación. Ahora estamos en una etapa donde puedo reintroducir la carrera de forma gradual. No vamos a apresurarlo. Puede que no me vean competir en la primera carrera de la temporada, pero espero estar en la segunda. Todo dependerá de cómo vaya mi entrenamiento«.
