Marten Van Riel comenzará la pretemporada con un ‘órdago’ que veremos después del primer fin de semana de abril como le sale. El belga tendrá el reto de competir en dos pruebas de máxima exigencia con solo una semana de intervalo: IRONMAN Sudáfrica y Singapur T100.
Esta decisión plantea quebraderos de cabeza en términos de logística, recuperación física y mental. Vamos a ver cómo el vigente campeón del mundo de T100 podría gestionar este doble compromiso y los ajustes estratégicos que deberá hacer en cada carrera.
Sobre lo que se le viene encima, Van Riel dio las explicaciones en su cuenta de Instagram: «He estado esperando pacientemente una carrera para explotar. No es una doble tarea fácil, pero es la única forma de conseguir una plaza para Niza y ser competitivo en la clasificación general del T100, donde tendré que estar en mi mejor forma en junio. Veamos si me arrepentiré.»
La logística de un doblete extremo
Competir en un IRONMAN y, solo siete días después, en otra prueba de élite a miles de kilómetros supone un reto enorme. Tras cruzar la meta en Sudáfrica, Van Riel deberá viajar de inmediato a Singapur, afrontando cambios de huso horario (unas 6 horas de diferencia) y de clima (del ambiente costero sudafricano al calor húmedo tropical).

Este viaje exprés deja poco tiempo para el descanso y obliga a que su equipamiento (bicicleta, neopreno, etc.) llegue puntualmente y sin contratiempos a la siguiente sede. Cada hora cuenta: gran parte de su recuperación inicial ocurrirá en el avión, donde es difícil dormir bien e hidratarse adecuadamente.
Además, el reto mental es significativo: el triatleta de Trek tendrá que pasar de la fatiga y euforia postcompetición a reenfocar su mente hacia la siguiente competición en cuestión de días, algo que requiere mucha fortaleza psicológica.
¿Cómo puede recuperar?
Después de un IRONMAN, el cuerpo queda al límite: deshidratación, daños musculares y agotamiento energético. Van Riel tendrá que emplear todas las estrategias de recuperación a su alcance para acelerar los procesos fisiológicos.
Esto incluye descanso activo (ejercicio muy suave, como nadar ligero o pedalear suave) para estimular la circulación sin sumar fatiga, nutrición y rehidratación intensivas (reponer líquidos, electrolitos y glucógeno inmediatamente después del Ironman, y proteína para reconstruir los tejidos musculares) y fisioterapia (masajes de descarga, baños de hielo o compresión neumática para reducir inflamación y dolores).
Igual de importante será la recuperación mental. El belga deberá priorizar el sueño y la relajación durante esa semana para que su sistema nervioso se regenere tras el enorme estrés competitivo. Seguramente reducirá el entrenamiento a casi cero, limitándose a actividades regenerativas y descanso, ya que el enfoque estará en llegar lo más fresco posible a Singapur.

Y encima rivales de nivel
En el IRONMAN Sudáfrica, Van Riel se medirá a especialistas de la larga distancia. Al ser Campeonato Africano de IRONMAN, la prueba atrae a triatletas profesionales experimentados que buscan clasificarse al Campeonato del Mundo en Niza a mediados de septiembre.
Aunque todavía no se ha publicado la ‘start list’ para la competición en el país africano, si que se puede asegurar la presencia de Cameron Wurf ya que ha decidido correr todas y cada una de las carreras que conforman el calendario de las IRONMAN Pro Series.
Por el contrario, en el Singapur T100 Van Riel encontrará un pelotón repleto de estrellas del triatlón olímpico y de la media distancia que incursionan en la distancia de 100 km. En esta primera cita T100 2025 estarán, además del belga, nombres de altísimo perfil internacional: por ejemplo Hayden Wilde, Vincent Luis, Youri Keulen (último ganador en Singapur).
