Maurine Kornfeld, 98 años y sigue batiendo récords mundiales

A sus 98 años, Maurine Kornfeld está en lo más alto de su carrera como nadadora. La mujer conocida en el mundo de la natación como «Mighty Mo» es una leyenda para todos, menos para ella misma.

Kornfeld empezó su carrera a los 65 años y estableció su primer récord mundial cuando tenía 90 años y en 2018 fue admitida en el Salón de la Fama Internacional de Natación Másters. En sus haber cuenta con siete récords internacionales en piscina de 50 metros y 20 en piscina de 25 metros en las modalidades de estilos individual, estilo libre y espalda.

Cuando empezó a competir en 1987, Maurine solo intentaba encontrar un momento para hacer ejercicio. Su trabajo a tiempo completo como trabajadora social la dejaba libre los sábados por la mañana. Pero cuando fue a nadar a la piscina le dijeron que no había clases para nadadores másters. Así que, si quería nadar a esa hora, tendría que unirse al equipo.

A pesar de no tener ninguna experiencia competitiva, Maurine llamó al entrenador para unirse al equipo.

En su primer entrenamiento, la veterana nadadora no tenía ni idea de lo que el entrenador quería decir cuando le dijo que nadara un 50. «Afortunadamente él señaló el final de la piscina y la espalda», dijo ella, 25 metros en cada dirección. «No paraba de gritarme: ‘Baja la cara’. No sabía nada de gafas. Sólo me gustaba nadar».

Maurine siguió entrenando con él, y dos meses después el entrenador le dijo que iba a nadar su primera competición. Como única nadadora en la categoría de 65-69 años, ganó dos pruebas: en los 50 metros libres y en los 50 metros espalda, que eran los únicos estilos que conocía.

Foto: Francine Orr/Los Angeles Times/TNS

14 medallas de oro y 4 de plata

En los Campeonatos Mundiales Másters celebrados en Budapest en 2017, fue la nadadora de mayor edad en competir, estableciendo un récord mundial en el grupo de edad de 95-99 años en los 800 metros libres. En cuatro campeonatos mundiales, ha ganado 14 medallas de oro y cuatro de plata.

Actualmente nada con el equipo de Rose Bowl Aquatics en Pasadena, donde sus compañeros de entrenamientos son sus mayores fans. Su prueba favorita son los 200 metros espalda, pero lo que más le gusta es el buen ambiente que hay entre sus compañeros de piscina.

«Me gusta levantarme a las cinco de la mañana para ver a mis compañeros de natación», dice. «Conocer y conectar con personas que son diferentes a uno mismo, que son más jóvenes, de diferentes orígenes étnicos, con todo tipo de ocupaciones, es asombroso y maravilloso». Es un poco como estar de vuelta en la Universidad de Chicago».

Foto: International Swimming Hall of Fame

A Kornfeld le dijeron cuando era pequeña que «las chicas buenas no hacen deporte». Y ella empezó cuando tenía 65 años y desde entonces no ha parado. Una mujer que inspira a todas sus compañeras de equipo, que entrenan en el Centro Acuático Rose Bowl en Pasadena, California.

Su única frustración: «Siempre hay más cosas que hacer que tiempo para hacerlas». Una actitud que le ha llevado a conseguir lo que ha querido y una fuente de inspiración para muchas deportistas.

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