El Triatlón Ciudad de Santander se está afianzando como una de esas pruebas a las que hay que estar atento a final de temporada. Siempre nos deja emoción y la presencia de grande estrellas nacionales o de talla mundial como ha sido el regreso de Javier Gómez Noya, que en este 2024 vino para disputar la distancia olímpica.
En la Media Distancia, por el lado femenino, destacó Ainhoa Murua quien vencía después de cinco años en la capital cántabra. La categoría masculina fue Pello Osoro quien se hacía con el triunfo después de haber sido segundo en el año 2023.
En Planeta Triatlón hemos pegado un toque al de Eibar para que nos comente cómo fue la prueba y este fantástico regreso a la competición que ha tenido en este verano, después de su accidente del pasado 29 de mayo mientras entrenaba.
«Tenía ganas de competir bien»
Después de un verano complicado, el triatleta de Eibar llegó a Santander con ganas de demostrar su potencial otra vez, tras lo visto en Bilbao hace siete días: «en septiembre tenía ganas de competir bien«, comenta Osoro. Para él, septiembre es un mes clave, ya que coincide con su regreso de los Alpes, donde suele alcanzar su mejor forma física.
A pesar de su motivación, reconoce que los meses anteriores no fueron fáciles: «junio, julio y agosto no fueron los mejores meses«. Debido a ese accidente del mes de mayo, no pudo rendir al nivel esperado durante la época estival, algo que lo dejó con una sensación de frustración. Sin embargo, el del Peñota Dental Alusigma sentía que en este mes las cosas empezarían a mejorar, y así fue.

Una carrera bien conocida y una distancia ideal
El también vencedor del pasado Bilbao Triathlon no llegaba a Santander sin experiencia: «es una prueba que conocí el año pasado y me gustó«, asegura. Este año, el deportista de Orbea vio una oportunidad para rendir a su máximo nivel: «para mí era mejor, por lo menos es la distancia donde más cómodo me siento», explica.
La prueba en Santander no solo fue una oportunidad para volver a competir en una distancia en la que se siente más seguro, sino también para corregir algunos errores cometidos en competiciones anteriores. «por el camino he fallado en muchas cosas«, admite con autocrítica. «Ha habido situaciones que por mala suerte o lo que sea no me han salido bien», añade, destacando que la temporada no había sido la ideal. Sin embargo, a pesar de todo, su enfoque en la prueba fue claro: aprovechar cada oportunidad.
Bilbao, Santander… Pello está en racha
Osoro no solo competía en Santander por el deseo de mejorar, sino también por continuar el buen momento de forma que había comenzado a notar semanas antes: «Bilbao ya me encontré bien y terminé muy contento«, explica. Ese buen rendimiento fue un preludio para lo que vendría en Santander, donde volvería a repetir una excelente actuación.
A pesar de la autocrítica, el del Peñota Dental Alusigma admite que los resultados recientes le han dejado satisfecho: «en Frómista creo que el rendimiento no fue el que me gustaría, pero el resultado no podía ser mejor«, dice sobre su victoria en la, por el momento, última edición de la prueba palentina. Sin embargo, la experiencia en Bilbao y Santander le dejó con la sensación de que estaba en el camino correcto para volver a su mejor nivel.
Su hermano Txomin, top10 en Santander
Uno de los momentos más especiales para Pello Osoro en el Triatlón Ciudad de Santander fue la oportunidad de compartir la competición con su hermano, Txomin Osoro: «coincidía con que también corría mi hermano«, comenta, algo que hizo la jornada aún más significativa.
El hecho de correr junto a su hermano, que por motivos académicos y profesionales había tenido que alejarse del triatlón, fue un incentivo adicional: «los últimos años ha competido muy poco pero viene fuerte«, revela.
A pesar de la falta de entrenamientos, su hermano terminó séptimo en la prueba, un resultado que sorprendió gratamente al triatleta de Eibar: «me gustó mucho la foto esa porque sacan la foto del pódium de los 10 primeros y estar con él allí la verdad que para mí es algo muy bonito«, explica Osoro, visiblemente emocionado.
Para él, compartir ese momento con su hermano fue algo especial, una experiencia que espera repetir el próximo año. «Tengo ganas de que llegue el año que viene y a ver si sigue con las mismas ganas«, confiesa.

Reflexiones sobre la temporada
Osoro no es ajeno a la autocrítica, y esta temporada ha sido un reflejo de ello. A pesar de los buenos resultados en algunas pruebas, no oculta que ha habido momentos difíciles y decisiones que no salieron como esperaba: «creo que por el camino he fallado en muchas cosas«, admite. No obstante, el deportista de Orbea también sabe que el triatlón es un deporte de largo recorrido, donde la capacidad de aprender de los errores es crucial para mejorar.
«Estoy muy contento con cómo están saliendo las últimas semanas«, afirma. Para el también vencedor del pasado Bilbao Triathlon, la clave ha sido mantenerse positivo y seguir trabajando a pesar de los momentos complicados. Aunque los meses de verano no fueron los mejores para él, siente que ahora está en una buena racha. Su experiencia en pruebas como Fronista le han permitido ajustar su estrategia y mejorar su rendimiento, algo que quedó claro en su victoria en Santander.
Echando la vista ya al 2025
Con la temporada acercándose a su fin, el del Peñota Dental Alusigma ya tiene la mirada puesta en lo que está por venir. Su objetivo no es solo mantener el buen rendimiento que ha alcanzado, sino también seguir compartiendo momentos con su hermano, quien parece haber recuperado el gusto por el triatlón» «el tío está de vuelta, dice que está motivado para el año que viene para volver a competir con ganas«, comenta Osoro con una mezcla de orgullo y emoción.
La posibilidad de volver a coincidir en más pruebas juntos es algo que ilusiona al deportista de Orbea: «coincidir en carrera con él y encima verle bien… para mí es algo muy bonito«, explica. El próximo año, Pello Osoro no solo buscará mantener su buen nivel competitivo, sino también continuar disfrutando de este deporte y si es en compañía de su hermano, mucho mejor.
