Peter Bromka, cuando te quedas a dos segundos de una marca

¿Cuántos de nosotros nos preparamos intensamente para conseguir esa marca tan deseada y ésta nunca llega? Porque no es lo mismo hacer 2:59:59 en maratón que 3:00:02, ¿verdad? Son ilusiones por las que trabajamos meses y que en apenas unos segundos se desvanecen sin saber cómo. Este es el caso de Peter Bromka, un ejemplo de lo que es quedarse a las puertas de la gloria y clasificarse para los trials olímpicos de maratón en Estados Unidos.

Peter Bromka es un corredor de 38 años que entrena con el equipo de élite del Bowerman Track Club en Portland, Oregon, y trabaja en su propia empresa de diseño. Su objetivo era claro, bajar de las 2 horas y 19 minutos que le permitiría clasificarse para las pruebas de maratón olímpico 2020 en Estados Unidos. Para ello se había preparado minuciosamente el Maratón Internacional de California celebrado en diciembre de 2019. No dejó detalle sin controlar, desde lavarse las manos para evitar cualquier infección en sitios públicos hasta analizar cualquier variación en su estado de salud diario para llegar en condiciones óptimas a la carrera. Aun con todas consigo, Bromka consideró oportuno inscribirse también en la Maratón de Houston del 19 de enero de 2020 por si algo no salía bien aquel día. Su margen de maniobra se contaba por segundos y algo siempre podía salir mal a pesar de tener todas las variables bajo control.

Mejorar su marca personal en 41′

Conseguir ese sub 2h19 suponía que Bromka tenía que mejorar en 41 segundos su mejor marca en maratón que había conseguido en 2018 también en esta prueba. En aquel año, era la primera vez que conseguía correr por debajo de 2h20, y aunque quedarse a segundos del corte también era frustrante, lo cierto es que haber conseguido esa marca le compensó mucho el estar fuera de los trials en 2018. Tenía un año por delante para intentar de nuevo bajar apenas 40 segundos y sabía que lo podía conseguir.

Bromka llegaba en perfectas condiciones a la salida de Sacramento, California. Solo tenía que ejecutar la carrera que tenía en su cabeza y estaría todo hecho.

Salió con un grupo de corredores que iban también a conseguir la clasificación, pasando la primera media ligeramente por encima del ritmo establecido, y la segunda media ligeramente por debajo. Después de cada avituallamiento, se volvía a colocar en el grupo, un esfuerzo extra que le acabaría pasando factura. Corrió con mucha fuerza durante los últimos tres kilómetros, cruzando la línea de meta mientras el reloj todavía parpadeaba en 2:19, pero finalmente el reloj marcó 2:19:02.

“No podía creerlo. Era como si acabara de correr para coger el metro y las puertas se me cerraran en las narices”. Una sensación que entendemos perfectamente. Porque quedarte a 40 segundos, tiene un pase, pero quedarte a 2 segundos, no tiene perdón.

Cabeza alta, corazón lleno

Un total de 37 hombres se clasificaron en el Maratón Internacional de California para los trials. Peter Bromka era el número 38, un corredor de maratón de 2h19:02. Como él mismo dice, “cabeza alta, corazón lleno”.

Cinco semanas después, Bromka corrió en Houston para intentarlo de nuevo. A pesar del poco tiempo de recuperación que tenía entre ambas maratones, se sintió fresco en la línea de salida de Houston. Al final, se volvió a quedar otra vez a las puertas de la gloria, terminando en 2:19:23. Era su tercera vez que lo intentaba y la última vez. Toca cerrar un capítulo.

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A dream slips away… Waking up this morning without the goal of the 2020 Trials on the horizon feels like an organ has been ripped out. Since my teammates and I turned our eyes to the Trials two years ago it has provided a pulse to life that surprised me. Though just a running goal, it offered clarity and meaning to each day. No matter where I was it was always on my mind. If we shared a mile, a meeting, or a beer, I was always aware of how it fit in the scheme of my preparation for this goal. Honestly, it’s an indulgent pursuit. It undoubtably distracts and divides my attention at times when I should be more focused on other endeavors. But life isn’t zero sum. You can’t simply move a minute, or hours, into another part of your life without it effecting the whole equation. Despite all the effort, discomfort and physical pain, this dream provided a cadence to each day. Regardless of the individual highs or lows of a week or month, from work stress to family vacations, from “in season” to “off season,” it provided a backbone to life focused forward. Always forward. Toward more strength and more speed, culminating in the addicting emotional crescendo of Race Day. And now it’s over. Yes there will new challenges, new dreams and adventures. But today I’m mourning the closing of this chapter. It didn’t turn out perfectly for sure, but it’s led me in new directions with more meanings than I ever anticipated. Thank you all again. Cheers to the miles ahead… Thank you @billyyangfilms for providing video, and a much needed hug at the finish. 👊🏼

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Y el caso de Bromka no es el único en Estados Unidos. Desde que se abriera el período de clasificación para los trials en septiembre de 2017 hasta su fecha de cierre en 2020, han sido muchos los corredores que han ido a California y Houston para conseguir la marca (2:19 para los hombres y 2:45 para las mujeres) o medio maratón (1:04 para los hombres y 1:13 para las mujeres). En total, 260 hombres y 511 mujeres se han clasificado para el gran evento que tendrá lugar el 29 de febrero de 2020.

Lamentablemente, por cada atleta que lo logró la clasificación, muchos otros, como Bromka, llegaron a minutos o segundos de la mínima.

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