Roberta Groner, 41 años, enfermera y sexta en el mundial de maratón de Doha (2:38:44)

Roberta Groner es una enfermera que trabaja a tiempo completo, divorciada y madre de tres hijos que el pasado 7 de abril fue quinta en la categoría femenina absoluta con una marca personal de 2:29:06 en la Maratón de Rotterdam disputada en abril. A sus 41 años conseguía mejorar su marca en un minuto y medio de ese 2:30:38 que le hizo terminar en segunda posición en el Maratón de California de 2017, una carrera que daría a conocer a esta atleta estadounidense. Además, conseguía la clasificación para el equipo de atletismo de Estados Unidos para el Campeonato del Mundo de atletismo en maratón.

Roberta Groner, de 41 años, madre de tres hijos, ya había dado la vuelta a muchas cabezas este año al correr 2:29:09 en el Maratón de Rotterdam en abril y clasificarse para el Equipo de Atletismo de Estados Unidos para el Campeonato del Mundo de Atletismo en maratón.

Unas condiciones brutalmente adversas para correr maratón

Esta noche se ha disputado la prueba femenina de maratón en condiciones brutalmente calurosas. La carrera comenzaba a las 11:59 p.m. del viernes para tratar de combatir el calor.  Para hacernos una idea de las terribles condiciones en las que han tenido que correr, una atleta que corrió en 2:17 a principios de este año, hoy ha corrido en 2:32 y aún así ha ganado por más de un minuto.Ha sido la atleta keniana Ruth Chepngetich. Sólo siete mujeres bajaron de las 2:40. Un total de 28 de las 68 participantes (41%) abandonaron la prueba.

Aun con todo, Roberta Groner fue capaz de terminar en sexta posición hoy en Doha. Groner salió de forma conservadora, ocupaba la posición 17 al paso por los 10 kilómetros (36:58). Su mayor preocupación hoy no era el crono, sino en mantenerse hidratada. Para ello tuvo que hacer buen uso de todos los puntos de avituallamiento y corriendo casi toda la prueba con una botella de agua en la mano e incluso poniendo hielo en la cinta que llevaba para refrescarse cabeza y cuello. «Sentía como si estuviera constantemente bebiendo o echándome agua encima», dijo Groner.

Junto con su compañera de equipo Carrie Dimoff, quien terminaría en el puesto 13, Groner fue escalando posiciones poco a poco pasando del puesto 12 en la media maratón al puesto 8 en el kilómetro 30 y al sexto en la entrada en meta.

Una llegada tardía a la élite

Después de haber competido durante la escuela secundaria y en alguna que otra carrera universitaria, la competición desapareció de la vida de Roberta. Durante los siguientes años pasaría el tiempo dedicándose a estudiar enfermería y formando una familia. Pero la llama volvió a brotar cuando empezó a salir a entrenar con compañeros de trabajo y se apuntó a la media maratón de Pittsburg hace apenas 10 años. De ahí fue al maratón de Chicago, donde hizo un impresionante debut de 3 horas y 12 minutos.

Esto sería solo el debut de su carrera deportiva, en su segundo maratón consiguió bajar de las 3 horas y posteriormente correría en 2 horas y 40 minutos. De ahí a su explosión en el mundo del running con su victoria de 2h37 en el Maratón de Mohawk Hudson River en el 2016.

Todo esto, además de su tercer puesto en el Maratón de California en 2017 en 2:30:38, han situado a Roberta entre la élite nacional y mundial del atletismo, combinando su tarea de madre, profesional y deportista. Cuando tuvo la oportunidad de representar a Estados Unidos en el Mundial de atletismo, no se lo pensó dos veces, aunque ya se había inscrito en el Maratón de Nueva York de noviembre.

Para quitarse el sombrero.

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