Sam Laidlow, un último IRONMAN antes de acabar el año

Sam Laidlow no ha terminado. Cuando parecía que la temporada 2025 ya estaba cerrada con tres pruebas IRONMAN a sus espaldas —una victoria aplastante en Roth, una confirmación en Leeds y una jornada difícil en el Mundial de Niza—, el francés ha anunciado que aún le queda gasolina en el depósito.

Su próximo objetivo: IRONMAN Western Australia, en Busselton, el próximo mes de diciembre.

Después de tres semanas de descanso tras Niza, Laidlow ha explicado que siente que aún tiene algo que dar antes de acabar el año.

Lo ha anunciado en un vídeo breve y distendido, donde confirmaba su participación en la carrera australiana y se permitía incluso una pequeña broma para animar a la afición local: espera ver a sus seguidores australianos animándole a él… y no a Nick Thompson.

La decisión no solo añade un cuarto IRONMAN a su temporada —algo poco común entre los grandes nombres del circuito profesional—, sino que abre la posibilidad de ver al vigente campeón de Roth enfrentarse de nuevo a uno de los circuitos más rápidos del calendario.

En Busselton se batieron los récords del circuito en 2023, con Daniel Bækkegård (7:34:23) y Fenella Langridge (8:29:43) como protagonistas. Laidlow ya ha demostrado que puede rodar más rápido que nadie.

sam laidlow leeds running
Foto: Getty Images for IRONMAN // Nigel Roddis

El fuego sigue encendido

La temporada 2025 ha sido intensa para Laidlow. Ganó Challenge Roth con un registro estratosférico (7:29:35) tras meses complicados en 2024, y en IRONMAN Leeds firmó otra victoria que le aseguraba el billete para el Mundial de Niza.

Allí, sin embargo, todo se torció desde la primera brazada: una natación caótica le dejó rezagado, sin opciones reales de repetir título. Terminó la prueba, pero sin el brillo de otras ocasiones. Muchos habrían dado por finalizado el año. Él no.

La decisión de competir en Western Australia parece más emocional que estratégica. No necesita puntos, ni premios, ni demostrar nada, ya que con simplemente acabar habrá certificado la clasificación para el Campeonato del Mundo de 2026, ya en Kona.

Pero Laidlow nunca ha sido un triatleta convencional. En su anuncio, lo dejó claro con una frase que resume su carácter: tres IRONMAN en un año no le parecen suficientes.

La mención a Nick Thompson, uno de los nombres locales y tercero en la edición de 2023, tampoco es casual. En los últimos años han coincidido en varios eventos y Laidlow, siempre provocador, ha sabido utilizar ese tono entre competitivo y burlón para calentar el ambiente.

Pero más allá de los piques, lo cierto es que Australia ha sido un segundo hogar para el francés: allí ha entrenado durante inviernos anteriores y mantiene una sólida base de seguidores.

Ahora, con diciembre en el horizonte, Busselton se presenta como el cierre perfecto para una temporada marcada por los extremos. Queda por ver si irá a por el récord del circuito, si buscará una victoria táctica o si simplemente quiere disfrutar de la carrera sin presión. Pero una cosa está clara: cuando muchos descansan, Sam Laidlow vuelve a la guerra.

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