Sam Long no entiende de pretemporada: 6 horas de entrenamiento en un día

La élite del triatlón se encuentra perfeccionando los entrenamientos para llegar en forma al grueso de la temporada. Sin embargo, Sam Long no cree en la idea de una «off-season» tradicional. Para él, este periodo de preparación es todo menos descanso.

El triatleta lo explica en su último vídeo donde muestra una sesión de entrenamiento documentada en video, donde detalla sus intensas rutinas, su evolución técnica y el compromiso con su progreso en la natación. Con más de seis horas de trabajo diario, Long refleja cómo la dedicación y la búsqueda de la perfección son los pilares que guían su camino hacia la temporada 2025.

Comienzo temprano: la clave para un gran día

Long comienza su día antes del amanecer con una carrera base de 7 kilómetros a un ritmo constante de 7:15 por milla: «hoy es el día 18 de Training Camp, y el trabajo no se detiene”, explica mientras se prepara para lo que será un día cargado de actividad. La sesión inicial es solo un calentamiento para el resto de la jornada, que incluye entrenamiento en natación, ciclismo y una segunda carrera.

Uno de los aspectos más destacados de su preparación es el esfuerzo dedicado a mejorar su natación. Long ha incorporado un entrenador especializado y está acumulando volumen con 16.500 metros semanales, cifra que busca aumentar día a día.

“Hoy sumaremos otras 6.000 yardas, lo que me llevará a 24.000 para la semana”, comenta con entusiasmo. Este trabajo técnico no solo busca velocidad, sino también la comprensión integral de la disciplina: “estoy aprendiendo el arte de nadar, entendiendo cómo piensan y ejecutan los nadadores profesionales”.

Durante el entrenamiento, el triatleta de Trek revela uno de los secretos que ha aprendido recientemente: el concepto de construir los sets de forma progresiva: «los buenos nadadores siempre empiezan a un ritmo controlado y aumentan la intensidad gradualmente”, señala. Este enfoque le ha permitido encontrar mayor eficiencia en el agua y trabajar en su técnica.

Sam Long
Foto: T100 Triathlon World Tour

El reto físico y mental de la natación

Uno de los mayores desafíos que enfrenta el estadounidense es la falta de movilidad en su hombro derecho, resultado de numerosas caídas en bicicleta. Para corregir este problema, ha implementado una rutina específica de movilidad torácica: «cada vez que he tenido un accidente, he caído sobre mi hombro derecho, y eso ha afectado su funcionalidad”, confiesa.

No obstante, este obstáculo no ha frenado su progreso. De hecho, asegura que está nadando a niveles similares a sus mejores marcas, a pesar de detalles como no haberse afeitado las piernas desde su última competición en la Gran Final T100 de Dubái.

Trabajando en la aerodinámica para el ciclismo

Tras la sesión de natación, Sam Long se sube a la bicicleta para un entrenamiento que incluye series de 8 y 4 minutos con descansos intermedios, acumulando un total de 112 kilómetros. Sin embargo, más allá de la carga física, está experimentando con ajustes en la posición de su bicicleta para mejorar la aerodinámica y la comodidad: «estoy probando diferentes inclinaciones en el manillar para reducir la resistencia y poder ver mejor el camino sin mover tanto la cabeza”, explica.

Long destaca la importancia de encontrar el equilibrio perfecto entre comodidad y eficiencia: “el ajuste de la bicicleta es todo ensayo y error. Cada cuerpo es diferente, y lo que funciona para unos no necesariamente funciona para otros”. Este enfoque personalizado es clave para maximizar su rendimiento sin comprometer su salud física.

«Mi mente está fresca»

A pesar del volumen de entrenamiento diario, Long asegura que su enfoque en la natación está teniendo resultados positivos: «estoy bastante cansado, pero no crónicamente agotado. Mi mente está fresca y mis hormonas también”, afirma. Este equilibrio le permite mantenerse motivado incluso cuando la fatiga se hace evidente.

Su filosofía es clara: no busca atajos ni resultados inmediatos. “Si aprendo a pensar y actuar como un nadador, los resultados vendrán solos”, dice, mostrando su compromiso con el proceso a largo plazo. Aunque reconoce que está un poco detrás en cuanto a su forma en bicicleta y carrera en comparación con el año pasado, lo considera una estrategia planificada: “el año pasado estaba demasiado en forma demasiado pronto, y eso hizo que el final de la temporada fuera muy duro”.

Foto: T100

Motivación constante: competir contra los mejores

Uno de los aspectos más inspiradores del discurso de Long es su motivación para mantenerse entre la élite mundial: «cada año el deporte se vuelve más competitivo. Solo mantenerse al mismo nivel hace que parezcas peor”, advierte.

Con rivales en el horizonte como Kristian Blummenfelt, Gustav Iden y Lionel Sanders, sabe que no puede relajarse: “me impulsa la idea de seguir compitiendo con los mejores. Tal vez incluso pueda ser el mejor”.

Sam Long también reconoce los sacrificios personales que implica su dedicación al deporte: «cada minuto que paso entrenando es un minuto que no paso con mi hijo y mi esposa”, comenta. Este pensamiento, lejos de desmotivarlo, le da un impulso adicional: “eso me hace trabajar aún más duro, para poder terminar y volver a casa con ellos”, concluye.

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