A pocos días del IRONMAN 70.3 Los Cabos, Sara Pérez no oculta la realidad de su preparación: «No llego en mis mejores condiciones«. La sinceridad es una constante en sus palabras cuando detalla su estado físico: «Llevo desde que bajé de Sierra Nevada arrastrando bastante fatiga«.
Esta situación se complica con problemas de salud: «Un mes y medio en el que he ido empeorando bastante de la tripa«. Pese a esto, la de 226ers muestra su adaptabilidad ante los contratiempos: «Ahora mismo, estoy con el tratamiento suspendido porque he empezado otro y esas cosas«.
El sol de Los Cabos, un motivo para mirar con optimismo a la prueba
El clima de Los Cabos parece tener un efecto revitalizante en la catalana, quien comenta: «Esta semana estoy bastante contenta». Y no es para menos, pues el ambiente juega a su favor: «El buen tiempo, el sol, la playa hace que esté de otra manera«. Con respecto al horario de la prueba, afirma: «La verdad que amanece bastante pronto a las 5, casi a las 6«. La temperatura también parece ser un aliado: «Hace calor, hace mucho sol pero es buena la temperatura por la mañana a primera hora«.
En la antesala de la prueba, la disciplina de la deportista de Canyon brilla con luz propia. Comparte su meticuloso plan de aclimatación al horario: «El único problema de empezar tan pronto es que también hay que levantarse muy pronto«. Este detalle no es menor, pues su rutina matinal está calculada al minuto: «Desayuno 4 horas antes pues me tocará levantarme a las 2 y desayunar«. Además, recalca la importancia del descanso: «Lo que estamos intentando es conseguir levantarnos pronto e ir acostándonos también antes«.
Sobre el terreno que enfrentará, «la catalana» ofrece una descripción que demuestra su conocimiento y experiencia: «La natación es en la playa todavía no he tocado el agua pero creo que prácticamente va a ser sin neopreno«.
Su enfoque táctico se extiende al segmento ciclista, donde pese a la incertidumbre inicial, sus expectativas son claras: «La bici va por una carretera que el asfalto también está bastante bien«. Aunque no deja de mencionar las complicaciones: «Es cierto que para entrenar yo ayer pasé bastante miedo y hay mucho tráfico«. Su estrategia en bicicleta es astuta, planea usar la topografía a su favor: «Es un sube-baja, dos vueltas de 45 kilómetros con casi 500 metros de desnivel en cada vuelta pero es un circuito rápido«.

Una startlist con bastantes nombres de relevancia
La anticipación de la prueba no sería completa sin un reconocimiento a las adversarias. Con respeto y conocimiento táctico, la de 226ers analiza: «El Startlist no es un Startlist mega potente pero si hay tres personas que son bastante buenas«. La estrategia de carrera también considera a quienes estarán en el agua y en el asfalto con ella.
«Paula Findlay creo que es la favorita, me cogerá al principio de la bici yo intentaré seguirla pero no creo que lo consiga». Reconoce el potencial de Hering: «Tampoco es que haya tenido muy buen año. Es una chica que en bici y corriendo pues va bastante bien«. Finalmente, no desestima a Perterer, quien podría sorprender: «Ha estado inmersa en las pruebas de corta distancia de la ITU para la clasificación olímpica«.
Aunque su preparación no ha sido ideal, la de 226ers mantiene su mirada fija en un objetivo claro: «Mi objetivo para esta carrera en un principio era intentar estar en el podio y coger el slot para el mundial del año que viene en Nueva Zelanda«. La posibilidad de obtener un lugar en el campeonato mundial es su motivación principal: «Espero salir la primera nadando, en bici voy a intentar ir lo más fuerte que pueda y corriendo pues penar lo menos posible«.
Finalmente, la de HOKA nos transmite su resolución final: «Básicamente mis fuerzas van a ser pelear hasta el último kilómetro para coger el slot«. Esta determinación es un testimonio de su compromiso con el triatlón y su pasión por superarse a sí misma.
