Se hace con el dorsal de un corredor retirado por lesión en la maratón de Sevilla y entra en meta en 2h29 corriendo solo los últimos kilómetros

Hay situaciones en carrera que nunca podremos entender por la falta de ética y falta de deportividad que entrañan. Este es el caso que os vamos a contar hoy tras enterarnos de lo sucedido el pasado domingo en la maratón de Sevilla.

Alberto Calleja, más conocido entre sus amigos como “Beto” llegaba a Sevilla acompañado de su familia y con toda la ilusión del que lleva meses entrenando fuerte para intentar bajar de las 2h50 en maratón, un crono que no es moco de pavo para cualquier popular. Su dorsal, el 1361, un número impar que debería darle suerte en carrera. Como Beto es un triatleta con años de experiencia a sus espaldas, no quiso utilizar esta vez el portadorsal como suele hacer en otras competiciones, advertido por el riesgo de topar con jueces como los que se encontraron el 15% de corredores que fueron descalificados de la Media Maratón de Toro por llevar portadorsal en lugar de imperdibles para poner el dorsal en el pecho.

Alberto Calleja, “Beto” corriendo con su dorsal y su mono de triatlón

Objetivo, sub 2h50

Sus pasos por los primeros kilómetros, presagiaban una gran marca de seguir como había empezado, con pasos por el kilómetro 5 en 3’55 de media y 3’58 en el kilómetro 15. Pero, como todos sabemos que el deporte no es una ciencia exacta, y el correr menos, las lesiones surgen cuando menos te lo esperas.

Nada más pasar por el kilómetro 15, Beto sufrió una contractura en el gemelo que le hizo bajar el ritmo hasta prácticamente tener que ponerse a andar durante un kilómetro. La siguiente decisión que tuvo que tomar fue la de retirarse finalmente.

Con casi 14.000 corredores sobre las calles de Sevilla, no era fácil pararse y buscar a la familia, pero ya habían acordado previamente un punto de encuentro por si sucedía cualquier imprevisto o incidencia en carrera. El lugar de encuentro estaba a 4 kilómetros del lugar donde Beto se había retirado de la maratón. Un camino que tuvo que hacer a pie y con el dorsal arrugado y guardado en el bolsillo trasero del mono de triatlón con el que corría la prueba. Su familia, al seguir al corredor a través de la aplicación de la carrera, se dio cuenta que Beto había dejado de registrar los parciales desde el kilómetro 15, algo le debía haber pasado y también pusieron rumbo al punto de encuentro.

Una vez se reencontró toda la familia, se fueron juntos al apartamento donde estaban alojados durante el fin de semana con motivo de la carrera. Y en ese momento terminaba la maratón para Beto. No reparó en ningún momento al meterse en la ducha dónde estaba el dorsal ni qué había pasado con él, dando por supuesto que estaba en el bolsillo trasero del mono.

La sorpresa: las fotos

¿Cuándo se da cuenta Beto de que su dorsal ha sido utilizado por otra persona en la maratón de Sevilla una vez retirado? Pues ha sido exactamente al recibir el mail con las fotos de Cano Foto Sports y el enlace para descargar todas sus instantáneas de la carrera.

Al acceder a ellas se puede ver cómo a partir del kilómetro 15, tras la retirada de Beto, dejan de marcarse su parciales. Pero en el kilómetro 35, vuelve a recuperarse el tiempo del chip por los pasos intermedios hasta el kilómetro 40 y la meta. Su tiempo final: 2h29:30

¿Quién ha utilizado su dorsal?

Resulta difícil de entender quién puede tener la sangre fría de coger el dorsal de otra persona, aunque se le hubiera caído del bolsillo trasero del mono, ponerse los imperdibles y echarse a las calles de Sevilla para completar los últimos kilómetros de la carrera como un verdadero héroe. Correr en 2h29 minutos forma parte de una élite de corredores populares a los que muy pocos están llamados hoy en día.

Alberto Calleja, “Beto” ya ha puesto en conocimiento de la organización de la Zurich Maratón de Sevilla lo ocurrido el domingo pasado en la prueba para que se tomen las medidas oportunas.

Dorsal 1361 utilizado por otra persona
Dorsal 1361 perteneciente a Alberto Calleja

No es la primera vez que hablamos del peligro de correr sin dorsal o con el dorsal de otra persona sin modificar la titularidad, se trata de una garantía de seguridad para el corredor en caso de accidente, atención y preservación de las clasificaciones frente al fraude y la suplantación de identidad.

Fuente

X