Tim Don: “Desde el accidente, he tenido que aprender a respirar al lado izquierdo”

Tim Dom volvía esta pasada semana a tierras españolas para participar en la Infinitri Half Peñíscola. Dos años y medio después de su última presencia en territorio nacional reapareció para hacerse con un sensacional triunfo por delante de Miquel Blanchart. Una victoria especial para el británico, ya que era su primera conquista tras dos años de sequía, en gran parte marcados por el accidente sufrido en Kona 2017.

El tiempo pasa muy rápido. Un 12 de octubre de 2017 conocimos el fatídico accidente que cambió la vida de Tim para siempre. Mientras se encontraba en Kona para disputar el Campeonato Mundial de Ironman, un coche le atropelló cuando rodaba en bici. Afortunadamente consiguió sobrevivir pero las secuelas fueron permanentes. Tras unos meses duros de recuperación consiguió el alta. Seis semanas después, estaba ya compitiendo y a gran nivel. Aquí tenéis el vídeo de su victoria este pasado sábado:


El  que fuera Campeón mundial de triatlón de 2006 comentó ante la prensa las duras secuelas que tiene tras el accidente. «Cuando nado, solo puedo girar la cabeza hacia la izquierda para respirar» expresó Tim al explicar que sus músculos del cuello siguen estando muy tensos.  Sabiendo que el londinense es diestro, la complicación a la hora de nadar es doble. «Voy mucho al gimnasio y al fisioterapeuta para ayudar a mi cuello«.

Esta temporada la planificación de Tim resulta un tanto distinta. Corrió en Peñíscola y sus próximos desafíos serán correr en Vietnam y disputar el triatlón extremo de Patagonia. En Ironman 70.3 Vietnam compartirá cartel con Patrick Lange. La necesidad de una victoria estaba afectando a su confianza: «Después del accidente necesito confianza, hace que no gano una carrera dos años» comentaba antes de ganar la Infinitri Half. Al ser preguntado por si está interesado en ir a Kona su respuesta fue clara: «Mi enfoque es hacia Kona pero antes quiero ver si puedo ganar«.

Como ya comentábamos, seis semanas después de salir del hospital corrió la maratón de Boston. Esta acción le hizo dar lo máximo de sí debido a la alta exigencia que conllevaba correr una distancia tan larga apenas un mes después de recibir el alta. «Corrí Boston para demostrarme mentalmente que mi cuerpo podía aguantar» respondió con celeridad el triatleta. «Muchos me preguntaron si tenía miedo, sin embargo no era así«.

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