Todos contra Kristian Blummenfelt – Planeta Triatlón

Kristian Blummenfelt no necesita presentación. Campeón olímpico, Campeón del Mundo de IRONMAN y campeón del mundo de IRONMAN 70.3. Nadie ha ganado tanto en tan poco tiempo en la historia reciente del triatlón. Este 2025 llega a Niza como el gran favorito, con la etiqueta de hombre a batir y la sensación de que todo el pelotón tendrá que correr contra él.

El noruego ha vuelto a encadenar victorias en larga distancia y ha demostrado que, incluso cuando no está perfecto, sigue siendo capaz de ganar.

En Frankfurt corrió la maratón en 2h30 después de sufrir en bici. En Texas dominó de principio a fin. Y en Oceanside, pese a un pinchazo que lo dejó sin opciones, firmó el mejor parcial a pie con 1h07. No hay más que añadir: Blummenfelt llega con todo.

Frankfurt como aviso y confirmación al mismo tiempo

En junio, Kristian firmó en Frankfurt uno de esos días que no se olvidan. Llegó sin piernas a los últimos 50 kilómetros de la bici, se descolgó varias veces del grupo cabecero y, aún así, ganó. Lo hizo corriendo en 2h30: el mejor parcial de todos. Lo cuenta él mismo: «Me vi fundido en la segunda mitad de la bici. Pensé que estaba jodido. Pero cuando me bajé y vi que podía correr así, supe que algo estaba saliendo bien».

Kristian Blummenfelt ciclismo
Foto: @rojferman

Aquella victoria fue una señal de alarma, pero también una validación. Confirmó que, incluso sin estar perfecto, podía ganar a todos. Pero también le obligó a revisar su estrategia de cara a Niza. «Desde entonces he centrado todo en mejorar la bici. Necesito más vatios y más estabilidad en la posición».

Cinco noruegos, cinco semanas, una idea en común

La otra gran diferencia este año ha sido volver a entrenar en grupo. Font Romeu como base. Reconocimientos en Niza durante el invierno. Y toda la planificación hecha entre los tres. «Hemos compartido estrategias, datos, incluso sensaciones bajando. Si Gustav me suelta cuesta abajo, lo medimos y vemos qué cambiar». Blummenfelt no habla de entrenamiento, habla de ensayo general. Todo lo que han hecho iba enfocado a este día.

Noruega presenta cinco hombres en la línea de salida. Pero los tres que todos tenemos en la memoria, Blummenfelt, Iden y Stornes han ganado juntos. Se conocen de memoria. Y saben que cualquiera puede estar en el podio. «No solo somos rivales. Entrenamos juntos, compartimos todo, pero al final cada uno quiere ganar. Lo hemos vivido muchas veces: si estoy escapándome, Gustav me dice ‘nos vemos en 2h38’, como quien da la mano. Pero luego, claro, intenta pillarme».

En Frankfurt lo hicieron primero, tercero y cuarto. En Niza quieren repetir, pero cambiando el orden. El noruego lo dice sin filtro: «Si nos volvemos a subir los tres al podio, será más grande que lo de Bermuda».

Podio Bermuda WTS
Foto: Wagner Araujo /ITU Media

La bici como filtro y la maratón como sentencia

Pese a que el recorrido de Niza es más técnico y más duro, Blummenfelt cree que le puede favorecer. «Aquí no hay táctica. No hay 12 metros de distancia. Hay que ir. Desde el principio. Si te falta algo, se nota». Divide mentalmente el circuito en segmentos. Calcula dónde apretar, dónde comer, dónde sobrevivir.

Y lo dice sin drama: «En Kona todo se parece. Aquí tienes tramos, referencias. Para la cabeza es más fácil».

Lo importante será llegar con piernas. Y si las tiene, la carrera a pie puede volver a ser su territorio. Lo fue en Frankfurt. Lo fue en Oceanside. Lo ha sido en casi todas las pruebas importantes de su carrera.

Sabe que la carrera a pie es su carta más fuerte. Pero también sabe que, en este Mundial, puede que no baste con correr. Porque todos los demás también han afinado.

Kristian Blummenfelt Mundial IRONMAN 70.3
Foto: Kristian Blummenfelt // Instagram //
@theewynn

Sin vómitos, sin excusas: por qué este año puede ser el mejor

En 2024, su Mundial de Kona se fue al traste por un problema físico. No fue digestivo. Fue una irritación en la garganta que le hizo vomitar varios días antes y durante la prueba. «Me hice una endoscopia. Me bajaron una cámara hasta el estómago y vieron que tenía llagas en el esófago. Desde entonces no he vuelto a vomitar». Lo cuenta sin dramatismo, como quien explica que por fin ha cerrado un capítulo.

Esa regularidad también se ha notado en el calendario. Más continuidad, más entrenamientos compartidos, más sesiones clave sin interrupciones. Y más confianza. Porque Blummenfelt sabe que este es el año. Y que el título no se gana con entrevistas, ni con parciales, ni con likes. Se gana en un día. Y solo hay uno que cuenta.

Lo dijo él mismo en Breakfast with Bob: «Puedes hacerlo perfecto todo el año, pero si no ganas el Mundial, el que gana es el rey de la temporada. Punto». Este domingo, sabremos si recupera el trono.

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