Un máximo de 894 vatios para ganar el oro olímpico: los datos de potencia de Alex Yee en París

El británico Alex Yee, tras obtener la plata en Tokio 2020, se presentó en París, en los Juegos Olímpicos, con la clara intención de mejorar el escalón del podio. Según han publicado en un extenso artículo en el blog de COROS, uno de sus patrocinadores principales, Yee no dejó nada al azar, y los datos recogidos a través de su COROS PACE 3 y el pulsómetro COROS así lo demuestran.

La preparación meticulosa del británico

Durante las seis semanas previas a los Juegos Olímpicos, el de New Balance se sometió a un entrenamiento riguroso que combinaba intensos volúmenes de trabajo con un «taper» cuidadoso para mantener la intensidad en los días previos a la competición.

El veloz triatleta afirmó que su objetivo era claro: “Quería terminar más fuerte de lo que empecé, sabiendo que podría necesitarlo en París”. Su entrenamiento de carrera a pie, por ejemplo, se centró en giros de 180 grados, simulando las condiciones específicas del triatlón parisino.

En uno de sus entrenamientos clave, completó 6 series de 2 kilómetros a ritmo de competición, comenzando con un tiempo de 6:00 a una media de 3:00/km. “La clave de este entrenamiento fue trabajar en mis giros en U y recuperar la velocidad rápidamente”, comentó el británico. Durante los intervalos, fue capaz de aumentar su velocidad progresivamente, alcanzando un ritmo de 2:45/km en la última repetición.

Foto: Dave Woodhead Woodentops

El enfoque específico en la bicicleta

La preparación no se limitó a la carrera a pie. El de Coros también simuló la sección de ciclismo de la prueba olímpica con una sesión de alta intensidad que combinó una persecución de 3 minutos seguida de una carrera en grupo.

Durante este entrenamiento, alcanzó una media de 291 vatios, superando en varias ocasiones los 600 vatios. “Quería imitar la sensación de salir del agua detrás del grupo de cabeza y tener que alcanzarlo”, explicó.

Además, integró una transición inmediata a la carrera a pie con un segmento de 3 kilómetros, diseñado para mantener un ritmo elevado tras el esfuerzo en bicicleta. “En el último kilómetro, quería esforzarme al máximo e imitar lo que sería llegar a la línea de meta”, dijo el vigente oro olímpico.

El día de la competición, el británico ejecutó su estrategia con precisión. Tras salir del agua con los líderes, tomó la delantera en el segmento de ciclismo, alcanzando una velocidad promedio de 46,26 km/h y 282 vatios, casi idéntica a su sesión de entrenamiento previa.

Sin embargo, al ser alcanzado por el pelotón, ajustó su estrategia para conservar energía, algo que también había preparado minuciosamente: “Quería conservar algo de energía para más adelante”.

Finalmente, en el tramo de carrera a pie, el de New Balance mantuvo la calma incluso cuando fue adelantado por el neozelandés Hayden Wilde.

En los últimos 400 metros, el veloz triatleta aprovechó la energía que había reservado y superó a Wilde para asegurar su primera medalla de oro olímpica. “Había mantenido las cosas bajo control en su mayor parte… Conservé la energía suficiente para dar un último acelerón importante”.

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