El 26 de octubre llega una nueva edición de Challenge Barcelona, una cita que marcará un antes y un después en el calendario internacional al, por fin, incorporar la ansiada media distancia, una ambición de Challenge Family desde hace años: tras los infructuosos intentos de IRONMAN por conseguir llevar tanto su 70.3 como el larga distancia a la capital catalana, ha sido la franquicia alemana, con el beneplácito del Ayuntamiento, quien lo anunciaba hace unos meses.
La organización fijó un límite de 1.800 dorsales en la media distancia, donde el drafting estará prohibido. La prueba pondrá en juego 25.000 euros en premios para los profesionales, sumará puntos para el ranking de la PTO en categoría plata y otorgará plazas de clasificación para The Championship en Samorín, Eslovaquia.

A falta de un mes para su estreno, la expectación es evidente. Challenge Barcelona también acogerá otras modalidades que refuerzan el carácter popular del evento. En total, más de 3.000 triatletas participarán en las distintas pruebas, con Barcelona convertida en escenario de un fin de semana completo de triatlón.
El salto a la media distancia
El nuevo recorrido comenzará con una vuelta de 1.900 metros en la playa de Mar Bella. El segmento ciclista será de dos vueltas para completar 88 kilómetros entre Barcelona y Mataró, pasando por la N-II y regresando al corazón de la ciudad. El tramo final consistirá en tres vueltas a pie, 21 kilómetros en total, por el paseo marítimo de Barcelona.

La incorporación de esta distancia supone dejar atrás el formato previo de 1.500 metros de natación, 56 de ciclismo y 15 de carrera a pie. «Barcelona será sede de un triatlón de media distancia, un cambio que marcará una nueva era», señaló David Escudé, concejal de deportes. En palabras de Jort Vlam, director ejecutivo de Challenge Family, «añadir esta distancia al programa es un privilegio».
La organización ha confirmado que el circuito atravesará lugares icónicos de la ciudad, con la Sagrada Família como referencia en el segmento ciclista y el litoral barcelonés como escenario principal de la carrera a pie. Una apuesta que combina el atractivo turístico con la exigencia deportiva, en un entorno completamente urbano y marítimo.
Un fin de semana completo de triatlón
El programa de 2025 no se limita a la media distancia. La distancia sprint (750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera) contará con 1.000 dorsales. A ello se sumará el Junior Challenge, con 100 plazas para jóvenes de entre 12 y 17 años, que competirán en formato super sprint en un circuito seguro y controlado.
El sábado 25 se celebrarán las pruebas de aguas abiertas, con distancias de 1,9 y 3,8 kilómetros, junto al aquatlón (750 metros de natación y 5 kilómetros de carrera), que tendrá 200 dorsales. En total, las pruebas acuáticas reunirán a 400 participantes, ampliando la oferta para quienes buscan formatos más específicos.
La Tri Expo será otro de los puntos de encuentro del fin de semana. Estará abierto en el CEM Mar Bella el viernes 24 y el sábado 25 de octubre, con más de 20 marcas y un espacio dedicado a la recogida de dorsales. Con todas estas modalidades en paralelo, Barcelona se prepara para un acontecimiento que reunirá a deportistas de distintos niveles, pero con el foco puesto en el histórico estreno de la media distancia el 26 de octubre.
Challenge Barcelona estrena media distancia
El 26 de octubre la capital catalana vivirá por primera vez un triatlón de media distancia: 1.900 m de natación, 88 km de ciclismo y 21 km de carrera a pie en un recorrido urbano y costero. Una cita histórica que reunirá a profesionales y triatletas populares.
