IRONMAN Chattanooga acoge este domingo una nueva cita del calendario internacional de larga distancia.
Entre los nombres destacados aparece Sam Long, que intentará encadenar dos pruebas consecutivas tras su participación en el Mundial de Niza, pero para el triatlón español la atención se centra en Víctor Arroyo, única baza nacional en la prueba.
El madrileño llega a Estados Unidos tras haber completado dos IRONMAN en 2025, con un octavo puesto en Brasil y un decimoséptimo en Dinamarca, además de un vigésimo primero en Challenge Salou.
Sus resultados no reflejan, según reconoce, el nivel de rendimiento que buscaba, aunque asegura que se encuentra en un buen momento de forma de cara a esta tercera participación en la distancia completa.
Arroyo llega con buenas sensaciones en bici y confianza en el conjunto
El triatleta explica que los problemas de salud en semanas previas a sus dos primeras carreras del año le condicionaron, en parte por los virus que arrastró en el entorno familiar. En esta ocasión asegura haber podido preparar la prueba con más regularidad. «Me he recuperado muy bien de IRONMAN Dinamarca. Los dos anteriores los hice con semana de virus por los niños. Me he venido aquí a Estados Unidos bastante bien de forma», señala.
En ese proceso de preparación, Arroyo destaca las sensaciones en la bicicleta. «En Strava he sacado algún que otro test de bici potente, que era lo que quería para cerrar los gaps de las nataciones. Antes de Dinamarca conseguí hacer un 4h03 en un terreno toboganero con 700 metros de desnivel. Y el otro día, antes de venirme a Estados Unidos, en 90 kilómetros en el mismo circuito, con 300-400 metros de desnivel, salió 1h58, a más de 45 kilómetros por hora».

El español subraya que llega con un equilibrio entre segmentos: «Me encuentro muy bien en bici, con la posición aerodinámica muy bien, muy confiado, buena natación y buena carrera a pie». Con todo, sitúa sus expectativas en un rango realista: «Este año hemos hecho un octavo en Brasil, un 17 en Dinamarca y no se ha reflejado el rendimiento que quiero, pero con un top 10 me conformo. La cosa está muy cara y a ver qué pasa el domingo».
Chattanooga presenta un cartel con grandes nombres internacionales
El listado de salida reúne a varios de los principales triatletas de larga distancia. Sam Long afronta el denominado «Dirty Dog Double» tras ser decimocuarto en el Mundial de Niza. Chattanooga es un escenario favorable para él: en 2024 se llevó la victoria en una edición alterada por el huracán Helene, que transformó la prueba en una contrarreloj individual.
Entre sus rivales aparecen Cody Beals, subcampeón el año pasado, Trevor Foley y Cam Wurf, también presente en Niza. La carrera reparte dos plazas clasificatorias para el Campeonato del Mundo de Kona 2026, lo que eleva la competitividad de un evento que vuelve a situar a Tennessee en el mapa internacional.
