Si eres apasionado al
entrenamiento o estás comenzando a ir al gimnasio, debes tener presente que el
ejercicio por sí mismo no funciona, este debe estar acompañado de una buena
alimentación.
Comprender la conexión
que existe entre consumir alimentos sanos y balanceados con la práctica
deportiva hasta que tu cuerpo se sienta y se vea mejor en corto tiempo. Comer y
entrenar son conceptos que van de la mano, saber que comer y cuándo hacerlo
será la diferencia entre el éxito o el fracaso de los objetivos que personas
con el ejercicio.
No olvides nunca el desayuno
Antes de comenzar tu
rutina deportiva es necesario estar bien alentado. Un desayuno fuerte y
sustancioso es una de las características que distingue a los entrenadores
profesionales en todos
los gimnasios Basic-Fit de España en comparación con sus similares.
La idea primordial es
que puedas poder desayunar al menos una hora antes de comenzar el entrenamiento
y así, según estudios científicos, mejorar el rendimiento y mantener un nivel
de intensidad específico por mucho más tiempo.
Si no comes en la
mañana, puedes sentir cansancio y pereza, y el ejercicio puede no resultar
provechoso y hasta terminar con complicaciones médicas. La recomendación de los
nutricionistas es ingerir carbohidratos en esta comida, para así obtener un
impulso máximo de energía. Puedes consumir pan integral, cereales, leche sin grasa,
jugo, cambur o yogurt.
No exageres con el tamaño de las
porciones
Por más que dejes el
alma en el gimnasio, nada cambiará si no controlas las porciones de comida.
Trata de no excederte en los alimentos porque estos influyen mucho en el tiempo
que debas emplear luego para comenzar a entrenar: si comes piezas grandes hay
que esperar al menos 4 horas para ir al servicio, pero con un refrigerio
moderado solo será necesario una hora de digestión.
Comer saludable sin
control de porciones no tiene sentido, esto puede traer como resultado que
sientas fatiga o pereza, y de ninguna forma querrás esforzarte durante el
entrenamiento en el gimnasio. Lo que necesitas hacer en estos casos es comer
frutas, una barra energética, yogurt o batidos sin azúcar, por ejemplo.
Come después de cualquier
entrenamiento
Es importante que el
organismo se recupere luego de alguna actividad física, por eso es necesario
reponer las fuentes de glucosa pérdidas con aperitivos sanos como frutas, jugo,
un sándwich integral o un batido de proteínas.
Todo lo que comas
luego de ir al gimnasio debe tener un alto contenido de hidratos de carbono, y
el plazo exacto para hacerlo es a las dos horas de culminado el ejercicio.
Siempre lleva contigo algún refrigerio, este evitará cualquier descompensación
y culmines tu rutina con energía.
Los líquidos también
son importantes en este caso y durante toda la rutina, bebe mucha agua potable
para prevenir la deshidratación. Según investigaciones recientes lo ideal es
tomar hasta 710 ml de agua de dos a tres horas antes del ejercicio, hasta 238
ml durante el entrenamiento y más de 500 ml luego de hacer deporte.
