Challenge Roth 2025 no solo será recordado por la emocionante victoria de Sam Laidlow o la exhibición de Laura Philipp. También ha marcado un antes y un después en la transparencia del triatlón profesional: por primera vez en la historia, se han publicado de forma íntegra los datos de tiempo ilegal en la zona de drafting, medidos por el sistema RaceRanger, durante toda la carrera.
La iniciativa partió del propio Laidlow, que durante el briefing del viernes propuso abiertamente que los datos recogidos se hicieran públicos tras la carrera. «Si no tienes nada que ocultar, no tienes nada que temer», fue el mensaje implícito que compartió con el resto de PROs, en una conversación que no tardó en recibir el respaldo unánime de los presentes.
La organización de Roth aceptó la propuesta y pidió a RaceRanger que depurase los datos antes de su publicación.
En el análisis se eliminaron tramos no representativos: zonas de avituallamiento, pasos por Solar Berg y otras áreas de público donde el control de distancia es inviable o directamente está desactivado. Lo que ha quedado es un mapa limpio del comportamiento en carrera, y las cifras revelan de todo, tanto férrea disciplina como irregularidades.

Ni un segundo de drafting: los más limpios
Sam Laidlow no solo ganó. También lo hizo con el contador a cero: cero segundos de drafting ilegal y cuatro adelantamientos reales durante los 180 kilómetros.
Un ejemplo perfecto de que se puede ganar sin rebufo, incluso viniendo de una larga inactividad. A su estela, Jonas Schomburg repitió el mismo dato —cero segundos ilegales— tras liderar gran parte del segmento ciclista, algo especialmente meritorio en una prueba con tanto dinamismo de grupo. Jan Stratmann, que completó el podio, apenas acumuló cuatro segundos en total.
En categoría femenina, Laura Philipp también firmó una carrera impecable en términos de limpieza, lo que refuerza aún más su aplastante victoria en 8:18:18. La suya fue una actuación de control total desde la bici, con cero segundos de infracción y un comportamiento ejemplar en términos de adelantamientos y distancia.
Junto a ella destacan los nombres de Katharina Wolff, Nina Derron o Merle Brunnée, todas ellas con cifras de tiempo ilegal por debajo de los 20 segundos. En el caso de la suiza Derron, el dato es especialmente relevante: 17 segundos ilegales tras más de 40 adelantamientos.

Los datos cantan: minutos a rueda y nombres propios
En el extremo contrario aparecen cifras que no pasarán desapercibidas. El caso más flagrante fue el de Timo Schaffeld, con 22 minutos y 25 segundos de tiempo ilegal, más del triple que el siguiente en la lista. Le siguen el estadounidense Chris Dels, con 12:56, y el británico Thomas Bishop, con 9:36. Todos ellos acumularon múltiples periodos prolongados dentro del rango de drafting y elevadas cifras de seguimiento de rueda.
Uno de los nombres más llamativos es Vincent Luis. El francés, que debutaba en larga distancia, firmó una sólida cuarta plaza en meta pero también sumó 9 minutos y 5 segundos de drafting ilegal. Aunque se movió en grupos activos, y con 26 adelantamientos registrados, los datos lo sitúan como uno de los triatletas con más tiempo a rueda.

En mujeres, el foco recae sobre Justine Mathieux, con 9:19 minutos de tiempo ilegal, y sobre Lisa-Maria Dornauer, que acumuló 3:36. A pesar de sus buenas posiciones finales, los registros plantean dudas sobre el control real del espacio en los tramos de bici.
En términos globales, los tiempos ilegales descendieron respecto a 2024: un 5 % menos entre los hombres y un 11 % menos entre las mujeres. Las triatletas profesionales, además, acumulan en total menos tiempo ilegal que sus homólogos masculinos, a pesar de contar con menos adelantamientos y sin apenas slot-ins.
¿Y ahora qué?
Ni Challenge Roth ni RaceRanger contemplan sanciones retroactivas. Sin embargo, la publicación abre la puerta a un cambio estructural en la percepción del juego limpio. «Estamos trabajando para integrar este tipo de datos en tiempo real y en el seguimiento en directo», apuntan desde RaceRanger, que considera este paso como una normalización necesaria.
Challenge Roth ha dado el primer paso. Ahora, el foco está en el resto del calendario profesional. ¿Veremos datos públicos en Kona? ¿Se atreverá la PTO en las T100? ¿Quién será el siguiente en pedir transparencia?
Una cosa está clara: el triatlón ya no puede mirar hacia otro lado.
