Alex Yee ha vuelto a encender todas las alarmas. El campeón olímpico de triatlón paró el crono en 13:13.89 este sábado en los 5.000 metros del meeting internacional IFAM de Oordegem (Bélgica), rebajando en más de 15 segundos su mejor marca personal.
Un registro que, además de situarle en la élite del atletismo europeo, envía un mensaje claro a sus rivales: el británico no se pone límites. En los últimos meses ha debutado en maratón con un 2h11’, ha regresado a SuperTri con victoria y ahora, a semanas de la WTCS French Riviera, demuestra que su segmento de carrera a pie está mejor que nunca.
De Londres a Oordegem, pasando por Toronto
La temporada 2025 de Alex Yee arrancó lejos del triatlón. El británico decidió aparcar el neopreno y la bici para cumplir un sueño largamente acariciado: correr el maratón de Londres.
El 27 de abril debutó en la distancia con un tiempo de 2:11:08, 14º en la clasificación élite masculina y segundo británico en meta. Lo vivió como «una de las mejores experiencias» de su vida, pese a reconocer que sufrió «muchos más momentos oscuros» que en su oro olímpico en París.
Pocas semanas después volvió al triatlón en Toronto, en la primera cita de la Supertri League. Sin apenas rodaje en el agua o sobre la bici, Yee dominó con autoridad y se llevó la victoria, confirmando que su velocidad a pie seguía intacta. «Es agradable estar de vuelta», confesó entonces. «Pensaba que podía haber perdido algo, pero todavía lo tengo».

Y por si quedaba alguna duda, su paso por Oordegem la disipó. El escenario no le era ajeno: allí, en 2017, había marcado 13:37.60, el mejor registro británico junior desde 1981. En 2019, en Londres, lo rebajó a 13:29.18. Seis años después volvió a la pista belga para destrozar esos tiempos. El plan de carrera fue táctico en la primera mitad, pero su cierre fue demoledor. Promedió menos de 2:39 por kilómetro y, según él mismo explicó, «cerré fuerte en la última parte».
Para poner su crono en perspectiva, hasta junio de este año el récord británico era el 12:53.11 de Mo Farah, vigente desde 2011, antes de que George Mills lo dejase en 12:45.27 en Oslo. Yee no está en esa liga, pero para un triatleta que reparte su entrenamiento entre tres disciplinas, el 13:13 es un tiempo que intimida.
Un aviso para sus rivales en la French Riviera
El próximo objetivo en su calendario es el estreno de la WTCS French Riviera el 31 de agosto, donde se reencontrará con Hayden Wilde. Será el primer capítulo de su rivalidad desde el duelo por el oro en París, cuando Yee le adelantó en los últimos metros. Wilde llega tras una recuperación relámpago: en mayo fue atropellado por un camión en Japón y sufrió lesiones graves, pero a menos de 100 días volvió a competir y ganar en el T100 de Londres.

En lo que respecta a la lucha por el título mundial, Yee no tiene margen de error y Wilde apenas un poco más. El líder actual, el australiano Matt Hauser, les obliga a sumar fuerte si quieren soñar con el campeonato. La French Riviera, con la participación también de Hugo Milner, Ben Dijkstra y Connor Bentley por parte británica, promete ser una carrera estratégica y exigente.
En ese contexto, el 13:13 logrado en Bélgica es mucho más que una anécdota de pista. La carrera a pie ya era el punto fuerte de Yee, y este salto de calidad podría marcar diferencias decisivas en un circuito WTCS donde las pruebas suelen resolverse en transiciones explosivas y sprints finales. En Tokio 2021, en París 2024 y en decenas de carreras intermedias, Yee ha demostrado que si llega al último kilómetro con opciones, pocos pueden seguirle. Ahora, ese “pocos” podría convertirse en “nadie”.
Su capacidad para rendir al máximo en escenarios tan distintos como un maratón, un triatlón súper explosivo o una carrera de pista de 5.000 metros refuerza la idea de que a Alex Yee le vale todo. No se encasilla, no se guarda nada y no teme probarse en terrenos que otros evitan. Su temporada es una sucesión de saltos entre disciplinas que, lejos de restarle, parecen alimentarle.
En menos de cuatro meses ha corrido 42,195 km a 3:06/km, ha volado sobre 5 km en pista a menos de 2:39/km y ha ganado en un formato tan frenético como el Eliminator. La WTCS French Riviera será el próximo capítulo de un año en el que Yee no ha dejado de sorprender, y en el que cada línea de meta cruzada parece un mensaje directo a la élite del triatlón: todavía no habéis visto mi mejor versión.
