El día de ayer sirvió para ver coronar al rey del triatlón, en distancia olímpica, que fue el mejor ejemplo de lo que va a ser el futuro del deporte. Ayer en la Gran Final de las Series Mundiales de Torremolinos, la victoria fue para Hayden Wilde de manera contundente, el segundo cayó en Léo Bergere y el bronce, que le sirvió a Alex Yee para convertirse en nuevo campeón del mundo.
El británico sabía que un puesto dentro de los seis primeros le sería suficiente para alcanzar la gloria, pero nada estaba garantizado en un campo plagado de talento, con rivales como Hayden Wilde y Leo Bergere presionando al máximo.
Desde el inicio, el neozelandés y el francés dejaron claro que no iban a ponerle las cosas fáciles al británico. Sin embargo, Yee, conocido por su capacidad para mantener la calma bajo presión, se mantuvo enfocado en su estrategia y no dejó que el caos del frente de la carrera lo desestabilizara. El esfuerzo de sus rivales en la bicicleta y las tácticas agresivas no fueron suficientes para sacarlo del juego.
Un inicio agitado y un Wilde imparable
Desde el comienzo de la carrera, Matthew Hauser fue el encargado de marcar el ritmo en el segmento de natación, mientras Yee, Wilde y Bergere se lo tomaban con calma. A pesar de que el británico se quedó un poco rezagado, 17 segundos detrás de Hauser al completar los primeros 750 metros, su mentalidad de corredor experimentado le permitió mantenerse concentrado en la meta final: el podio y, por ende, el título mundial.

Mientras tanto, Hayden Wilde mostraba porqué es uno de los mejores triatletas del mundo. En la segunda mitad de la natación y el segmento de bicicleta, el neozelandés, acompañado de Bergere, logró abrir una brecha importante. Para cuando los cinco líderes, incluyendo a Vincent Luis, Tayler Reid y Simon Westermann, tomaron las riendas de la carrera en la bicicleta, la distancia con el grupo perseguidor había aumentado a más de un minuto.
Yee, que lideraba a los perseguidores, sabía que sus opciones de título dependían de su capacidad para no perder el contacto visual con los de adelante. Manteniendo la calma y trabajando en equipo con otros triatletas como Vasco Vilaca y Tim Hellwig, logró mantener la brecha bajo control durante gran parte del segmento de bicicleta, aunque con el paso de las vueltas, la ventaja de los líderes siguió creciendo.
Como en París, lo decisivo llegó en la carrera a pie
Cuando los líderes entraron en la T2, Wilde y Bergere ya habían sacado casi dos minutos de ventaja sobre Yee y el resto del pelotón. El medalla de plata en París 2024, en su mejor forma, salió disparado del área de transición, decidido a mantener su ventaja en la carrera a pie. Por su parte, Yee también salió rápido, consciente de que un puesto en el top seis le aseguraría el título mundial.
En los primeros kilómetros de la carrera a pie, Yee comenzó a ganar terreno sobre los tres triatletas que lo precedían, y para el kilómetro seis ya los había alcanzado. Esto significaba que, salvo un desastre, el británico tenía el título en el bolsillo. A partir de ahí, los mejores triatletas del mundo se instalaron en sus posiciones definitivas: Wilde, Bergere y Yee formaban el podio del día y de la temporada.
El esfuerzo de Hayden Wilde fue monumental. Con una ventaja de casi un minuto sobre Bergere, cruzó la meta como ganador de la Gran Final, coronando lo que describió como «la mejor carrera» de su vida. Aunque no logró llevarse el título mundial, el triatleta oceánico expresó su satisfacción por haber ganado la final y por la gran carrera en equipo junto a Bergere y Luis: «es un poco de redención para mí después de París y Weihai. Hoy, simplemente ejecuté los tres segmentos de la carrera perfectamente”, declaró Wilde tras la carrera.
«La presión hace diamantes»
Para el nuevo campeón del mundo, este título es el resultado de años de esfuerzo y superación personal. Tras varios intentos frustrados, finalmente logró cerrar una temporada perfecta. Al cruzar la línea de meta en tercera posición, Yee celebró no solo el resultado del día, sino el título mundial que tanto había perseguido.
“Esto me había evitado durante los últimos tres años, lo que hace que sea aún más dulce. Probablemente es algo que me ha atormentado día tras día”, expresó el británico, visiblemente emocionado. “Siempre hay presión en estas carreras, pero la presión hace diamantes”, añadió.

Otro de los momentos del fin de semana es la despedida de Vincent Luis del formato de corta distancia tras una carrera dilatada. Tras cruzar la línea de meta ayer, se ha hecho viral un vídeo de World Triathlon en el que se ve al francés visiblemente emocionado.
El deportista, que se quedó con al espinita de no representar a Francia en los Juegos Olímpicos de casa, realizó una despedida en redes sociales antes de la carrera del domingo: «al reflexionar sobre los últimos 19 años de carrera para el equipo francés, sólo puedo sentirme agradecido por la oportunidad que se me ha brindado. Mañana será mi 112ª salida como miembro del equipo francés y mi 16ª gran final, 3 como júnior, 2 como sub23 y 11 como Elite», comenzaba así el comunicado.
«Ahora ha llegado el momento de decir adiós a la alfombra azul. El año que viene será un mundo completamente nuevo para mí compitiendo sólo en las distancias más largas. A todos los atletas del World Triathlon quiero darles las gracias por todos los buenos recuerdos y las batallas encarnizadas. Conocí a gente increíble. Espero haber ayudado de alguna manera, en algún momento, a que las carreras de corta distancia sean mejores. Vamos a por un último baile mañana», concluía.
