Alistair y Jonathan Brownlee, muy pesimistas respecto a lo que queda de 2020

Hace poco más de semana y media, el pasado 23 de abril, Alistair Brownlee cumplía 32 años.

El mayor de los hermanos, que este año había decidido volver a la corta distancia para intentar hacerse con su tercer oro olímpico, los celebraba encerrado en su casa en Leeds, igual que su hermano Jonathan.

El día a día confinados

Acostumbrados a verles siempre juntos, tanto en el día a día como en competición, ahora la situación de excepcionalidad les obliga a estar separados.

Ha sido raro, extraño, diferente“, se puede leer a Jonathan en una reciente entrevista para The Guardian. “Ahora comienza a normalizarse, pero he echado mucho de menos a Alistair“.

“Soy animal de constumbres. Sé exactamente lo que hago cada martes por la mañana. Lo he estado haciendo durante quince años. Así que he tenido que encontrar una nueva rutina y disfrutar del entrenamiento sin la presión de las carreras”.

Alistair, mucho más competitivo, no ha bajado la intensidad. Con la ventaja sobre los PROs españoles de poder entrenar en exterior, no ha desaprovechado la oportunidad para doblar e incluso triplicar entrenamientos: “Si salgo en bici, corro en casa. Si salgo a correr, hago rodillo“.

A ambos les hemos podido ver en segunda y tercera carrera de las Z PRO TRI Series, el circuito exclusivo para triatletas profesionales desarrollado por Zwift. “Disfruto mucho compitiendo con gente de todo el mundo, y es muy bueno para seguir siendo competitivo“.

Alistair cuenta con la ventaja de tener una Endless pool en casa en la que ha podido seguir entrenando el primero de los segmentos. “Me he marcado sesiones muy estrictas“, afirma. “Me meto y entreno todo lo fuerte que puedo“.

El sueño de Tokio, pospuesto

Tras su paso por Kona 2019, donde le vimos ser competitivo durante prácticamente siete horas, decidió darse una nueva oportunidad en los Juegos Olímpicos. Jonathan lo había tenido claro desde el primer momento: “Me dijo en varias ocasiones que no se veía volviendo a unos Juegos, pero nunca lo confirmaba“.

alistair brownlee cagliari
Foto: ITU Media // Janos Schmidt

El panoraba ha cambiado completamente. “Era el sueño de este año“, reconoce Alistair, “pero ahora hay otros retos diferentes“.

Con la incertidumbre del calendario, nada impide que vuelva a pensar en Hawaii, sabiendo ya de la posibilidad de que la cita se celebre en febrero de 2021, lo que daría un amplio margen de maniobra de cara a preparar Tokio.

2020, un año complicado

Sobre el futuro para lo que queda de año, que ya muchos comienzan a atisbar sin competiciones, Jonathan es claro: “Mi instinto me dice que las Series Mundiales van a ver muy afectadas“.

Hoy por hoy todas las citas internacionales están pospuestas, y hace unos días sabíamos que Edmonton, donde se iba a celebrar la gran final, era aplazada a 2021.

La ITU ha dejado entrever que podría haber una única prueba a finales de año que sirviese para designar Campeón del Mundo, tal como ocurría hace años, pero Jonny prefiere pensar en otras cosas. “Creo que podría haber alguna carrera de la SuperLeague a final de año. Es un triatlón corto y rápido, y se puede ser más flexible en cuanto a lugares y fechas“.

Alistair, por su parte, se ve retomando la larga distancia y siendo competitivo hasta mínimo los cuarenta años. “No puedo imaginarme el día sin correr, montar en bici o nadar“.

De una manera u otra, con competiciones o sin ellas, ambos han aprovechado estos días de confinamiento para valorar lo que han logrado a lo largo de los últimos años. “El confinamiento me ha enseñado lo mucho que aprecio el deporte“, concluye Jonathan. “Quiero seguir haciendo esto todos los días durante mucho tiempo“.

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