Una prueba como el Campeonato del Mundo de IRONMAN en Kona es normal que siga trayendo cola, aunque ya haya pasado más de una semana de su celebración de la. Esta vez ha sido Antonio Benito el que ha publicado un vídeo, en su canal de YouTube haciendo una valoración de su top20 en su primera vez en la isla.
Su relato nos sumerge en cómo fue el pasado 26 de octubre en tierras hawaianas, aparte de que el triatleta responde a algunas curiosidades de sus seguidores tanto sobre la prueba como algunas cuestiones más deportivos o cómo va a ser su 2025.
Las medusas marcaron la primera parte de la prueba
La jornada empezó de madrugada, alrededor de las 3:15 de la mañana, cuando los atletas comenzaron su ritual de preparación. Para el de Tomelloso y sus rivales, el primer tramo en el agua significaba más que un arranque. “Justo antes de la salida, ya nos habían advertido sobre las medusas, y el pronóstico no falló”, recuerda. Algunos triatletas, como Pieter Heemeryck, se vieron obligados a retirarse por las picaduras.
A pesar de las dificultades, el triatleta del Cidade de Lugo logró mantener su concentración y se situó estratégicamente en la parte céntrica, algo esquinado a la derecha, esquivando a la mayoría. La decisión dio fruto, saliendo tercero a la T1 tras una batalla contra la corriente y las picaduras.

«Lo único que quería es pararme a andar»
Tras la rápida transición, Benito inició el segmento de bicicleta en una posición privilegiada. Pronto fue adelantado por el favorito de la competición, quien marcó un ritmo demoledor desde el inicio. “Fue como si me hubiera pasado un avión”, comenta entre risas.
Sin embargo, la dureza del terreno hawaiano, con pendientes intensas y condiciones variables, hizo que los grupos de ciclistas se compactaran, generando la polémica del ‘drafting’.
Sobre este tema, el manchego explica que aunque “hubo momentos puntuales” de drafting, “no fue intencionado” y se debió más a las dinámicas de la carrera y a los cambios de ritmo del grupo. En Kona esta es una situación difícil de evitar y, al mismo tiempo, un factor adicional de desgaste.
Al bajarse de la bicicleta, Antonio Benito se encontraba entre los primeros, listo para afrontar la maratón bajo el calor sofocante de Hawaii. Su buen ritmo inicial le permitió adelantar posiciones, pero el esfuerzo de la bici y el desgaste físico comenzaron a pasarle factura.
En el icónico tramo del Energy Lab, sintió un bajón repentino: «lo único que quería era pararme a andar, el dolor de piernas era brutal”, confiesa. En ese momento, la carrera dejó de ser una cuestión de ritmo y pasó a ser un ejercicio de pura supervivencia para finalizar la parte de maratón (y por ende la prueba) en un tiempo de 3:04:33 horas.
Además del dolor muscular, las ampollas en los pies dificultaron aún más su participación. Para el de 226ERS, este tipo de circunstancias extremas son una prueba de la capacidad de adaptación mental del triatleta. A pesar de los dolores y las dificultades, logró mantener la vista en la meta, aunque resignado a una posición lejana a la esperada, terminando en ese puesto 20.
¿Cuánta inversión ha necesitado?
Si hace unos días hablábamos de cuánto estaba valorado el material con el que Sam Laidlow participó en Kona, Antonio Benito también ha resuelto la duda al responder a la cuestión de uno de sus seguidores. El ganador de IRONMAN Vitoria empieza a indagar en el asunto monetario de una manera clara: «cuesta mucho dinero«.
«No me he puesto a hacer cuentas, con la cifra exacta, pero más de 10.000 euros nos ha costado«, afirma el deportista. «Allí la comida es muy cara, yo he estado dos semanas… ¿Merece la pena? Yo creo que, una vez en la vida, sí«.
Sin embargo, Antonio Benito tiene claro que la mítica prueba IRONMAN no debe ser el epicentro de cualquier persona aunque sea una enamorada de este deporte: «si es algo que tienes por nivel, perfecto. Pero si no, tampoco le daría muchas a vueltas con que tengo que ir, tengo que clasificarme porque hay triatlones que pueden ser ‘superchulos’ como Vitoria, Frankfurt… Y a nivel económico son más baratos».

¿Tiene intención de volver en 2026?
A lo largo de su crónica, Benito destaca el ambiente y las condiciones de Kona como un elemento determinante. La humedad, el bochorno y la intensidad de cada tramo convierten a Kona en una prueba única. “Creo que estuve donde tenía que estar en carrera hasta que la carrera me puso en mi sitio”, reflexiona. Kona es una experiencia inigualable, que ningún otro IRONMAN en el mundo puede replicar.
La experiencia en Kona deja en el triatleta de Tomelloso la sensación de un trabajo bien hecho, pero también le proporciona una valiosa lección sobre paciencia y estrategia. “Para 2026, intentaría salir más lento en la maratón, porque todavía peco de lanzarme demasiado rápido”, confiesa. Su objetivo es fortalecer su preparación en bicicleta para llegar a la maratón con menor fatiga.
Mirando al futuro, el vigente campeón del mundo de larga distancia anticipa una temporada 2025 con grandes retos en su calendario. Entre ellos, el Campeonato del Mundo de IRONMAN (en esta ocasión tocará en Niza) y el Campeonato del Mundo Multideporte (en la modalidad de media distancia) en Pontevedra, donde espera seguir creciendo y mejorando.
