The Woodlands volvió a ser este sábado el epicentro mundial del triatlón con la celebración de IRONMAN Texas 2025. Kristian Blummenfelt firmó una actuación espectacular para llevarse la victoria con un tiempo récord de 7:24:20, rematado con una maratón de 2:34:03.
El noruego, que llegaba tras una temporada 2024 difícil, superó problemas de calambres en el tramo final de la bici y logró imponerse con autoridad. Antonio Benito firmó una carrera sobresaliente para terminar en segunda posición, consolidándose como uno de los grandes nombres del panorama internacional.
El vigente Campeón del Mundo de LD llegaba a Texas con una idea muy clara. «El objetivo que teníamos viniendo a Texas era conseguir un slot para Niza», explica. Desde la natación, supo que había que mantenerse delante para aspirar a todo.ç
Controlando la carrera desde el agua
Antonio, a las órdenes de Pablo Dapena, arrancó la prueba con una consigna táctica bien definida. «Desde la natación intentamos estar delante, porque al haber tanta gente sabíamos que se iba a hacer un grupo muy grande en bici, como tipo Kona», detalla.
La importancia de salir bien colocado era máxima, especialmente teniendo en cuenta el nivel de los rivales. El castellano manchego no perdió de vista a los principales favoritos. «Había que estar atento a los movimientos que hicieran los Blume, Feliden, y cuando llegaran por detrás, Kaling, Cameron Wurf y Chevalier», señala.
Su posición en el agua le permitió salir bien situado para afrontar el tramo ciclista con opciones reales de pelear por los puestos de honor.

El corte en bici que decidió la carrera
El flamante fichaje de BMC encontró sensaciones positivas desde los primeros kilómetros sobre la bicicleta. «Tuve piernas y pude irme con ellos delante», relata.
La carrera vivió su momento crítico en la segunda vuelta del segmento ciclista. «El momento clave de la carrera fue en la segunda vuelta de bici, alrededor del kilómetro 120 o así, los últimos 60-70 kilómetros», rememora el Melón.
Fue entonces cuando llegaron los uber bikers:. «Nos pillaron Cameron Wurf y Robert Kallin, y también Chavalier, pero luego se quedó. Nos atacaron, el grupo se rompió, y yo iba justo detrás de Blummenfelt», explica.
Antonio supo que ese momento era clave, y supo estar a la altura. «Blummenfelt empezó a adelantar gente, vi que era un momento importante de la carrera, así que tiré detrás de él», cuenta. «Fue una parte bastante dura porque ahí nos daba el aire de cara», añade.
Una maratón valiente y un podio de nivel mundial
El inicio de la carrera a pie fue ambicioso. Antonio apostó fuerte, consciente de la dificultad de medirse a un Blummenfelt en estado de gracia. «Una vez que estaba en el segmento de carrera a pie, dije, vamos a intentar a ver si ganamos la prueba», admite.
Aunque el noruego se mostró inalcanzable, Antonio supo gestionar su esfuerzo para asegurar la segunda posición con Rudy von Berg apretando por detrás. «Blummenfelt estaba en otra dimensión», reconoce.
Benito resalta que las diferencias en la maratón fueron mínimas, reforzando la importancia de haber llegado a la T2 bien colocado. «Prácticamente los 10 primeros, el parcial a pie fue casi, casi, el mismo».
La regularidad mostrada durante toda la prueba es uno de los aspectos que más valora el español. «Estoy orgulloso de ser constante», manifiesta. «Después de Kona te quedas un poco chafado por el resultado, así que volver a una carrera de este nivel con siete de los diez primeros en Kona es muy importante», destaca.

El progreso en el segmento ciclista es otro motivo de satisfacción. «Era lo que a mí siempre me ha costado un pelín más». Además, competir con algunos de los mejores ciclistas del circuito refuerza su confianza: «Verme en el grupo delantero con Kallin, con Wurf, con Blummenfelt me deja súper, súper contento».
«A nivel de rendimiento sí que puede ser una de mis mejores carreras», asegura. Y es que, como resume, «salir delante en el agua, hacer también de los mejores parciales en bici y, aunque salí valiente de más a correr con Blummenfelt, no llegué a hundirme del todo».
A pesar de todo, no olvida otras actuaciones memorables: «Para mí, el año pasado en Vitoria fue la hostia», recuerda con cariño.
De cara a los próximos meses, el plan está claro: seguir centrado en la T100 y preparar la cita mundialista. «Si nada cambia, me centro ya en hacer T100 hasta Niza, si no hay algún cambio de última hora», confirma.
