La época invernal llega a su fin y en menos de un mes tendremos la primavera con nosotros, aparte del cambio de hora que harán que los días sean más largos. Estos hechos quieren decir que la pretemporada toca a su fin, pero hay ciertos deportistas que nos quieren mostrar cómo es un día de entrenamiento durante este período del año.
En este caso, es Lucy Charles la protagonista del vídeo donde nos muestra los diferentes pasos que sigue en cada jornada para mejorar y volver a sus grandes días, ya que la segunda mitad del año pasado tuvo que probar el sabor amargo de las lesiones.
Madrugón y natación: la primera sesión del día
El día de una triatleta profesional es una combinación de disciplina, esfuerzo y adaptación a los imprevistos, como todos ya sabemos. Lucy Charles comienza su día con una constatación común entre los deportistas de élite: la falta de sueño: «aparentemente necesitaba dormir diez horas, pero solo conseguí seis”, comenta al iniciar su jornada antes de que el sol siquiera asome en el horizonte. A pesar del cansancio, la primera parada es la piscina del centro acuático donde suele entrenar.
Como en muchos de sus entrenamientos, la británica no tiene un plan cerrado antes de meterse al agua: «tengo una idea general, pero prefiero hacer el calentamiento y ver cómo me siento antes de decidir qué haré exactamente”, explica. Tras muchos años de experiencia, puede improvisar sobre la marcha: “tengo veinte años de sesiones grabadas en mi cerebro, así que solo giro la ruleta y veo qué sale hoy”.

Para esta sesión, se decanta por un entrenamiento de umbral con la siguiente estructura:
- 600 metros de nado libre con variaciones en la respiración.
- 600 metros con palas para trabajar la fuerza.
- 8 series de 50 metros combinando ritmos rápidos y lentos.
- 6 series de 300 metros con la primera mitad a ritmo moderado y la segunda en progresión.
- 9 series de 150 metros donde el segmento rápido se mueve progresivamente en cada repetición.
El entrenamiento se extiende por 1 hora y 45 minutos, en los que la triatleta cubre 5,5 kilómetros. Su frecuencia cardíaca media se sitúa en 136 pulsaciones por minuto, reflejando un trabajo predominantemente en zonas 2 y 3, aunque con algunos picos en zona 4. “Ha sido una buena sesión, bastante sólida”, comentaba tras salir del agua.
Alimentación y descanso: claves en el rendimiento
Después de la natación, es hora de reponer energías: «siempre llevo mis snacks sin gluten”, dice al sacar su comida. Se pregunta si alguien que no siga su dieta notaría la diferencia con las versiones tradicionales: “creo que ya no recuerdo cómo saben los productos con gluten, así que probablemente sea mejor así”.
Entre bocado y bocado, menciona que también tiene que hacer una entrevista antes de su próxima sesión. Este hecho nos recuerda que en el mundo de los atletas de élite, los compromisos con patrocinadores y medios forman parte del trabajo diario.
Planes frustrados
El siguiente entrenamiento programado era una sesión de ciclismo en el circuito de Londres. Sin embargo, al llegar, se da cuenta de que la pista no abrirá hasta las 14:00: «no quiero esperar hasta entonces, así que lo dejaré para más tarde”, comenta.
Esta clase de cambios son habituales en el día a día de un deportista, que debe adaptarse a circunstancias como la disponibilidad de instalaciones o el clima. En este caso, la lluvia también juega en contra: “bienvenidos a Londres, si no sales en cuanto el semáforo se pone en verde, ya estás empapado”.

Sesión de gimnasio: fuerza para completar el día
Sin tiempo que perder, la campeona del mundo de IRONMAN en 2023 se prepara para su sesión de fuerza. Su rutina incluye ejercicios como prensa de pierna y elevaciones de talón a una pierna. En medio del entrenamiento, hace un comentario sobre la importancia de la eficiencia en el running: «hay gente que corre maratones en 2:35 sin generar apenas lactato… eso es impresionante. Es lo que pasa cuando corres más de 100 km por semana”.
El entrenamiento en el gimnasio es exigente, y la británica se lo toma con humor incluso cuando se encuentra con dificultades. En un ejercicio de pliometría, comenta: “nunca en mi vida me había clavado una astilla de madera en la pierna… Pero tenía que pasar justo cuando estaba siendo grabada”.
La sesión de fuerza le otorga una puntuación de 8 en la aplicación Whoop, sumando un total de 19 puntos de esfuerzo en lo que va del día.
Última parte del día: ciclismo en el rodillo
Con la pista cerrada y la lluvia complicando la salida, Lucy debe completar su entrenamiento de ciclismo en casa. Antes de despedirse del video, comenta su satisfacción con el monitoreo de Whoop: “ha sido interesante seguir mi entrenamiento y ver cuánto esfuerzo he acumulado”. Además, menciona su código de afiliación para quienes quieran probar la plataforma.
Y de esta manera concluye un día completo en la vida de Lucy Charles. Desde una intensa sesión de natación hasta el gimnasio, pasando por planes alterados y una buena dosis de café, la jornada de la triatleta demuestra que la vida de un profesional del deporte no solo requiere esfuerzo físico, sino también capacidad de adaptación y sentido del humor. Y, como ella misma dice, “todos los días son un gran día de entrenamiento”.
