Hoy, viernes 29 de noviembre, se cumple un mes desde que la DANA asolase la comarca de l´Horta Sud de Valencia y otras localidades como Letur, en Albacete. La parte más trágica de esta situación son los 222 fallecidos, confirmados oficialmente, que ha provocado la catástrofe natural más grave de la historia reciente de España.
Aparte de las personas que han perdido su vida, las pérdidas materiales (daños en casas, negocios, coches arrastrados…) han sido también numerosas. Gracias a la ayuda de voluntarios y demás asociaciones benéficas, los habitantes de las zonas afectadas quieren establecer esa base para poder regresar a la normalidad. Sin embargo, es cierto que aún queda mucho.
Una de las entidades que quiere volver a la normalidad es el club Triatló Algemesí. A inicios de esta semana, la escuela publicaba un vídeo (que, actualmente, cuenta con casi 100.000 visitas) en el que mostraba la situación de cómo están sus instalaciones, instando a la solidaridad de la comunidad del triatlón para que los más pequeños vuelvan a practicar el deporte que les apasiona.
En Planeta Triatlón hemos contactado con el protagonista de dicho vídeo, Daniel Ferragut (entrenador de la escuela) para que nos comente cómo vivieron ese fatídico 29 de octubre y de qué manera están retomando el deporte. Si quieres escuchar la entrevista completa, la puedes hacer en el podcast de Planeta Triatlón, tanto en Spotify como en Ivoox.
Un día que parecía normal
La jornada del 29 de octubre comenzó como cualquier otra. Aunque las alertas meteorológicas anunciaban posibles lluvias, el entrenador y su equipo valoraban si seguir con los entrenamientos programados: «estábamos valorando si íbamos a hacer el entreno o no, porque estaba el sol fuera y no estaba lloviendo. Había una alerta, pero las pistas estaban abiertas, la piscina también… Estaba todo normal. Al final decidimos que no, por seguridad. Y menos mal, porque si no la historia sería totalmente diferente”, explica.
Esta postura, tomada con previsión, evitó posibles tragedias como ya sabemos ‘a posteriori’. Feragut recuerda cómo, en cuestión de minutos, la situación cambió drásticamente: “empezó a llover un poquitín y, de ‘golpe y porrazo’, había metro y medio de agua en mi propia calle, llevándose los coches a las 7 de la tarde, que sería cuando estábamos entrenando”.
La magnitud de lo sucedido obligaba a todos a ponerse manos a la obra, sin tener experiencia en este tipo de situaciones extremas, propias de las películas de ficción: “a partir de ahí, tienes que aprender lo que es una riada, porque eso no te lo enseñan en el cole”.

«Da miedo pasar por ahí»
El impacto de la riada no solo afectó a las viviendas de los vecinos, como hemos comprobado todos en los diferentes telediarios. Las instalaciones deportivas donde acuden a practicar lo que más les gusta quedaron prácticamente inutilizables: «las pistas de atletismo, como aparece en el vídeo, tenían como 20 centímetros de barro. La piscina, igual: toda cubierta de barro, y con el problema de que toda la maquinaria se vio afectada”, comenta el entrenador.
La piscina, gestionada por una empresa privada bajo concesión municipal, enfrenta problemas adicionales debido a la asignación de responsabilidades (seguro que les suena este conflicto entre instituciones por esta DANA).
Así lo explica Dani Ferragut: “es una piscina municipal, pero la gestiona una empresa privada. La coordinación, vamos a decir, no ha sido muy buena. Esto es un poco más complicado, porque, ¿quién tiene que pagar eso? ¿Quién asume? Se ve cómo ambas partes intentan que el otro lo asuma, y ya interpretamos que esto va para largo”, añade.
Otro de los puntos críticos para el club es el polígono industrial donde habitualmente se entrenan las transiciones. Según explica el entrenador, “el polígono que usamos solo tiene dos empresas y el ayuntamiento nos lo cierra los viernes por la tarde. Allí hacemos entrenamientos de transiciones y ciclismo con los pequeños, que siempre da un poco de miedo salir, más en invierno, que se hace de noche bastante pronto”.
Tras la riada, el lugar se ha convertido más en un desguace que un sitio en el que los más pequeños puedan practicar los cambios de disciplinas: “todos los coches que han quedado inutilizados están allí, dejados caer, por decirlo de alguna manera. Da miedo pasar por ahí, la verdad. Sabemos que va para largo, porque si aún están sacando coches de la calle para dejarlos allí, imagínate lo que tardarán en sacarlos de ese lugar”.
¿Cómo está siendo la vuelta a la actividad deportiva?
En medio del caos, el club tuvo que buscar alternativas para que los más pequeños no perdieran el contacto con el triatlón. Sin embargo, la situación no fue sencilla: «el primer entrenamiento, sinceramente, me apetecía cero. Pero entre Alejandro Torres y Miquel nos liaron a todos», comenta Daniel sobre cómo de extraño era el momento de ponerse en marcha de nuevo.
«Eso fue el día 12 después de la riada. Desde entonces, hemos ido arrancando poco a poco. Corremos cuando podemos, nos organizamos como podemos para nadar. Incluso puse en Instagram: ‘Si alguien sale de Algemesí, que me avise y me subo al coche con él’”.
La necesidad de mantener activos a los jóvenes deportistas impulsó al club a adaptarse. Aunque las condiciones no eran las ideales, la comunidad se volcó para dar soporte. En este momento, las instalaciones de las localidades de Guadasuar y
Una de las estrategias del club fue la creación de ese vídeo que tanta repercusión está teniendo: «no esperábamos tanto. Lo hicimos para pedir un poco de ayuda, quizá mil o dos mil visualizaciones. Pero antes de venir aquí miré y tenía 72 mil. Nos están llegando ayudas, incluso material… Se agradece mucho, sobre todo para que los más pequeños puedan seguir practicando triatlón”.
Mirando hacia el futuro
Aunque los entrenamientos han comenzado a recuperar cierta normalidad, los desplazamientos para participar en competiciones plantean complicaciones logísticas. Según explica Ferragut, “en Algemesí se organizaba una media maratón, y varios deportistas del club estaban inscritos, pero lógicamente no se celebró. También estaba el duatlón de Elche, pero, sinceramente, este último mes ha sido tan caótico que no recuerdo si alguien estaba inscrito”.
Uno de los puntos de inflexión será el próximo duatlón escolar, que marcará el regreso del club a las competiciones tras la riada: «ese duatlón de dentro de dos semanas será un paso importante hacia la normalidad, aunque nos da un poco de miedo por el tema del transporte. Ahora, meter bicis y todo lo necesario en los coches es complicado porque no sabemos si tendremos suficientes vehículos. Si no, haremos dos viajes. Lo importante es intentarlo”.
«Hay prioridades mayores»
La recuperación de las instalaciones sigue siendo una incógnita. “Sinceramente, al ritmo que vamos, no creo que podamos contar con esas instalaciones en esta temporada. Por ejemplo, en casa de mis padres, en el tramo de su calle, todavía hay como diez coches que no se han movido. Esos coches irán al polígono, y allí también tardarán en retirarlos. Además, el polígono también sufrió daños por el agua, así que, después de quitar los coches, tendrán que repararlo”, detalla Ferragut.
A pesar de la gravedad de la situación, el entrenador es realista: “Yo creo que, si hay suerte, después del verano sería ideal. Pero tampoco quiero hacerme ilusiones porque entiendo que hay prioridades mayores, como centros sanitarios, colegios, etc. Un polígono industrial donde entrenan chavales una vez por semana no es lo más urgente”.

La solidaridad en el triatlón se ha hecho presente
La respuesta de otros clubes y la comunidad de este deporte ha sido fundamental: «hemos recibido mucha colaboración de clubes cercanos, tanto para visibilizar la situación como para ayudarnos a limpiar. La verdad es que la ayuda ha sido una barbaridad”. Este espíritu de cooperación queda resumido en una frase que ha cobrado gran relevancia en esos días de solidaridad: “el pueblo salva al pueblo”.
Para quienes deseen apoyar al club en su recuperación, se han habilitado diferentes vías: «ahora mismo tenemos habilitado un Bizum a través de la Policía Nacional, porque creemos que da más seguridad al pasar por una entidad oficial. También tenemos nuestro IBAN y, si alguien quiere ponerse en contacto con nosotros para donarnos instalaciones o material, también es bienvenido”, concluye Ferragut. Toda la información se encuentra en su Instagram oficial: @triatlo_algemesi.
Esperamos que la en sus redes sociales vemos, poco a poco, como la entidad se levante y todos sus integrantes vuelven a la normalidad que una tragedia, nunca antes vista en la historia contemporánea de España, les arrebató en lo que parecía una tranquila tarde de octubre.
