David McNamee comparte todos los entrenamientos de la semana pasada en su casa de Girona

David McNamee no es, para nada, un deportista acostumbrado a entrenar en interior. El escocés, de hecho, escogió hace tres temporadas Girona como residencia motivado por el buen tiempo que ofrece la localidad española a lo largo de todo el año.

Como un ciudadano más, ahora tiene que adaptarse a la nueva situación que supone el estado de alarma establecido por el gobierno de Pedro Sánchez el pasado 14 de marzo: nuevas rutinas y nuevos modelos de entrenamiento con los que mantener el estado de forma de cara a una temporada plagada de incertidumbres.

Tras aplazarse Challenge Salou y IRONMAN Sudáfrica, sus dos primeros objetivos de temporada, el de Hoka no sabe cuándo podrá debutar este 2020. No obstante, los entrenamientos han de continuar, aunque sea en casa y sin tocar piscina.

La piscina, lo que más echa de menos

Pese a llevar 24 años nadando sin descanso, ahora lo he hecho de menos“, reconocía estos días en una entrevista. “Siempre dije que una vez que dejase de ser profesional, dejaría de ir a la piscina, sin embargo, ahora que me la han quitado me he dado cuenta de cuánto me gusta“.

Para paliar ese déficit de horas en la piscina, el que fuera tercero en Kona en 2017 y 2018 ha incorporado el trabajo de gomas y palas en casa. Tal como narró ayer en Instagram, hasta una hora y cuarenta minutos de ejercicios.

Sin duda alguna, el de Irvine ha sido estos días de los más listos: “la mayoría de la gente entró en pánico comprando comida, pero yo me apresuré a ir a un Decathlon para hacerme con unas gomas de natación y una cinta de correr“.

La mayor parte de tiempo, sobre la bici

El tener cinta de correr en casa le ha hecho el entrenamiento más fácil, ya que le ha permitido al menos continuar la rutina en dos de las tres disciplinas. En total, 25 horas de entrenamiento, distribuidas así:

Día 1: dos horas de rodillo centradas en el trabajo de VO2Max. Después, cincuenta minutos de running a 140ppm, y por la noche una tirada de 60″ descubriendo Londres a través de Zwift.

Día 2: Natación antes de desayunar -treinta minutos con las bandas. Después, 75′ de rodillo con algunos sprints, para acabar con tres bloques de doce minutos en cuesta sobre la cinta de correr.

Día 3: Cuarenta minutos de trote matutino. Después, por la tarde, 2h45′ de rodillo ascendiendo Alpe du Zwift: 310 vatios de promedio en subida y entre los cien primeros. Para acabar, trote relajado en la cinta de correr (a 140ppm).

Día 4: Dos horas de rodillo por la mañana, trabajando la fuerza. Por la tarde, natación con las palas y las bandas antes de acabar con 50′ de running con ocho bloques de un minuto en pendiente.

Día 5: Doble sesión de rodillo (dos horas), relajado. Después, 45′ de gimnasio y una hora de running a 150ppm.

Día 6: Sesión intensa de rodillo, con tres horas para completar 97 kilómetros. Intenté mantener los vatios que suelo llevar en IRONMAN -280- durante la mayor parte del tiempo. Después, 70′ de carrera continua incrementando pulsaciones hasta 155.

Día 7: Día de recuperación, con 90′ de rodillo fácil y 60′ de gimnasio con las gomas de natación.

Está claro que, pese a la reclusión, David McNamee no se aburre…

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