¿Es adecuada la dieta paleo para preparar un IRONMAN?

Vivimos en un tiempo en el que las dietas y las pautas alimentencias están a la orden del día: Desde la deta vegetariana a la archiconocida mediterránea, pasando por la genética o la paleo, que tan de moda está en el mundo del triatlón, y de la que en tantas ocasiones hemos hablado aquí.

Denominada también «dieta evolutiva«, la pregunta que hoy queremos hacernos es si es compatible con la vida y el nivel de exigencia de un triatleta de larga distancia. Tenemos ejemplos de deportistas que tienen pautas muy marcadas, como puede ser el caso de Patrick Lange -vegano-, Eneko Llanos -ovolacteovegetariano- o Jan Frodeno -pescetariano-, pero en mayor o medida todos incorporan productos que, a tenor de el «clausulado» de la dieta paleo, hagan que ellos no sean «paleos».

Entrenamiento paleo vs alimentación paleo

Los gimnasios paleo, basados en entrenamiento funcional, con nuestro propio peso, están en primera línea de interés. Con un concepto totalmente distinto frente a los gimnasios tradicionales, están captando la atención de muchos usuarios, no solo triatletas. Para la larga distancia, en la que la fuerza es clave para retrasar el proceso de fatiga y la llegada de calambres, pueden ser un complemento perfecto para nuestro entrenamiento de cardio.

Pero esto no signfica que la dieta paleo sea la más adecuada.

Una dieta paleo es un plan de alimentación basado en usar los hábitos alimenticios de nuestros antepasados en la etapa del Paleolítico. Se refleja en decir adiós a los alimentos agrícolas como las patatas, legumbres o cereales e ingerir comida obtenida de la caza o la recolección, como es el caso de las frutas. Es decir, una alimentación basada en la carne, pescado, huevos o verduras. El resultado es aumentar los niveles de omega-3 y proteínas. Este régimen ayuda a reparar los músculos y combatir enfermedades cardíacas.

El problema que se produce en esta dieta es la falta de carbohidratos, que con los niveles de exigencia semanal pueden generar carencias. Es complicado saber que cantidad se debe de consumir sin saber el volumen e intensidad del entrenamiento semanal. Pero por poner un ejemplo, pondremos que te preparas durante unas diez horas por semana. La ingesta media de carbohidratos se debe de situar en torno a los cinco gramos por kilogramo dependiendo del peso corporal. Cuando se entrena dos veces al día, se puede elevar a 8g/kg.

Por ejemplo, un triatleta de 75 kilos tendría que crecer su ingesta diaria de carbohidratos de 375g a 600g al día. «Es mejor consumir varias comidas y bebidas a lo largo del día en lugar de una o dos comidas grandes» dice Kevin Currell, jefe de nutrición de rendimiento del English Institute of Sport. «Comer de esta manera proporciona un flujo más consistente de energía de liberación lenta» concluye Kevin.

Fervientes defensores, y muy útil logrando la carga correcta

Como con todo, sabiendo gestionarlo, la dieta paleo puede ser muy útil: Jonas Colting, Campeón del Mundo de Ultraman en 2007 y uno de los más avezados practicantes de swimrun, es un ferviente defensor.

Iván Raña, Campeón del Mundo de triatlón y junto a Eneko Llanos nuestro gran referente de la larga distancia, comenzó a practicarla en 2016. «Quité el azúcar, el pan, la pasta, los cereales y la leche. Algo que parece que debe de ir con el deportista. Si es deportista: pasta» decía el gallego en una entrevista en 2017. «Yo lo he quitado y he corrido un Ironman, he hecho entre los diez primeros en Hawaii y estoy más sano y no tengo el cuerpo inflamado por esos alimentos«.

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