El ciclismo gravel ha experimentado un crecimiento imparable en los últimos años, posicionándose como una de las modalidades más atractivas para los amantes de la bicicleta. Este estilo, que combina elementos del ciclismo de carretera y de montaña, permite explorar rutas menos transitadas y disfrutar de la naturaleza en estado puro.
España, con su increíble diversidad de paisajes y terrenos, se ha convertido en un destino ideal para los ciclistas gravel. Desde frondosos bosques en el norte hasta desiertos en el sur, pasando por impresionantes costas e islas, este país ofrece opciones para todos los niveles y gustos.
En el último vídeo en Planeta Triatlón, Diego coge la bici para practicar gravel por un espectacular rincón de Gran Canaria. Sin embargo, hay cientos de lugares por el territorio nacional que son espectaculares para la práctica de este ‘fenómeno’ en auge.
Norte de España: La conexión con la naturaleza más salvaje
El norte de España es un paraíso para los ciclistas gravel que buscan terrenos variados, desde bosques frondosos hasta montañas desafiantes. Las rutas de esta región destacan por su belleza y tranquilidad, ideales para desconectar y reconectar con la naturaleza.
Hayedo de Irati (Navarra)
Uno de los bosques de hayedos y abetos más grandes de Europa, el Hayedo de Irati es un lugar de ensueño para los ciclistas gravel. Sus senderos serpentean entre árboles centenarios y paisajes bucólicos, ofreciendo rutas tanto para principiantes como para expertos.

Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa (Asturias y León)
Enclavado entre Asturias y León, este parque natural es perfecto para quienes buscan rutas más técnicas y exigentes. Los caminos de grava que cruzan el parque ofrecen vistas panorámicas de montañas y valles, ideales para los amantes de la aventura.
Valles Pasiegos (Cantabria)
Con verdes praderas, caminos de grava bien conservados y pintorescos pueblos, los Valles Pasiegos son un destino imprescindible en Cantabria. Las rutas aquí ofrecen una mezcla perfecta de desafío y disfrute.
Centro de España: Historia, naturaleza y aventura
El centro de España combina paisajes históricos con rutas de montaña y meseta, ofreciendo una experiencia única para los ciclistas gravel.
Sierra de Guadarrama (Madrid y Segovia)
La Sierra de Guadarrama es uno de los destinos más populares para los ciclistas madrileños y segovianos. Aquí encontrarás rutas de grava rodeadas de pinos y con vistas espectaculares. Lugares como el Puerto de Navacerrada y el Valle de la Barranca son imprescindibles.
Montes de Toledo (Castilla-La Mancha)
Este sistema montañoso ofrece rutas menos conocidas, pero igualmente espectaculares. Los caminos de grava que cruzan la región permiten disfrutar de la tranquilidad del entorno y descubrir rincones históricos como los castillos de Orgaz o Montalbán.
Ribera del Duero (Castilla y León)
Además de ser famosa por su vino, esta región cuenta con caminos de grava que serpentean entre viñedos y pueblos históricos. Es una opción ideal para los ciclistas que buscan combinar deporte y gastronomía.
Este de España: Diversidad en cada pedalada
El este de España ofrece una mezcla impresionante de montañas, costas y terrenos áridos, convirtiéndose en un destino de ensueño para los ciclistas gravel.
Montañas de Prades (Cataluña)
En el interior de Tarragona, las Montañas de Prades ofrecen rutas exigentes con vistas espectaculares. Los caminos de grava atraviesan bosques mediterráneos y pueblos con encanto como Siurana.
Desierto de Gorafe (Granada y Almería)
Aunque se encuentra más al sur, el Desierto de Gorafe se menciona aquí por su conexión con la Comunidad Valenciana y Aragón. Este paisaje árido y único, con sus cañones y formaciones rocosas, ofrece una experiencia de gravel incomparable.
Via Verde de Ojos Negros (Aragón y Comunidad Valenciana)
Esta es la vía verde más larga de España, conectando Teruel con Sagunto. Sus más de 160 kilómetros de rutas bien señalizadas son ideales para ciclistas de todos los niveles.
Sur de España: Rutas cálidas y llenas de historia
En el sur, el clima cálido y los paisajes montañosos hacen de Andalucía y Murcia regiones perfectas para practicar gravel durante todo el año.

Sierra Nevada (Granada)
Conocida por ser un destino de esquí, Sierra Nevada también es un paraíso para los ciclistas gravel. Los caminos que rodean la Alpujarra granadina ofrecen vistas impresionantes y la oportunidad de pedalear por encima de los 2.000 metros de altitud.
Sierra de Grazalema (Cádiz y Málaga)
Declarada Reserva de la Biosfera, la Sierra de Grazalema cuenta con rutas gravel que cruzan cañones, bosques de pinsapos y pintorescos pueblos blancos. Es un destino ideal para combinar deporte y turismo rural.
