Con un tiempo de 2 horas, 29 minutos y 15 segundos, Youri Keulen conseguía imponerse en Challenge Barcelona. Una sorpresa, porque en cientos de análisis no se vislumbraba el nombre del neerlandés quien en 2023 no había conseguido ni un solo podio y en la última prueba que disputó (Challenge Sanremo) había abandonado.
Sin embargo, supo buscar su mejor estado de forma y combatir a un Alistair Brownlee que hizo una marca muy parecida a él (2:29:36) para acabar en segunda posición. En Planeta Triatlón, hemos podido conseguir unas declaraciones exclusivas con el triunfador de la prueba.
«Sabía que era lo mejor para mí»
La brisa de Barcelona estaba presente y daba un respiro a todos los presentes en el Challenge Barcelona, una jornada donde las emociones y la estrategia se unirían para crear un evento espectacular.
El neerlandés afirma que tenía ganas de esta carrera ya que le pilla cerca de su residencia: «Tuve un viaje muy bueno, empecemos por ahí, porque vivo en Girona y solo tuve una hora de trayecto hasta Barcelona, lo cual fue agradable».
En la víspera del evento, la tranquilidad y apaciguar los nervios es la esencia de toda competición y Keulen necesitaba a sus más allegados cerca: «Estaba allí con mi novia y pasamos un fin de semana encantador en Barcelona. Lo disfrutamos y quería trabajar de la manera más relajada y tranquila posible hacia la carrera porque sabía que era lo mejor para mí«, nos cuenta el deportista de ENVE Composites.
Mano a mano con Brownlee para escaparse en la bicicleta
La natación, etapa crucial, fue abordada con particular énfasis por el triunfador de Challenge Barcelona. Después de una experiencia previa menos destacada en la natación, en el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3 de Lahti (donde finalizó en sexta posición).
Ante este recuerdo, Youri Keulen decidió hacer un cambio significativo: «Estaba muy contento con mi segmento, porque trabajé realmente duro durante las últimas semanas. Después de Lahti, puso más empeño en esta parta ya que sabía que no era especialmente bueno«.
La etapa de ciclismo desenmascararía estrategias y colaboraciones entre los triatletas. Keulen compartió esfuerzos con los hombres que iban en cabeza. «Alistair Brownlee, Aaron Royle, Wilhelm Hirsch, Jannik Schaufler y yo nos escapamos en la bicicleta. En realidad, yo y Alistair éramos los únicos que estábamos trabajando juntos e hicimos que la brecha se agrandara«, nos revela el de 226.
La transición del ciclismo a la carrera a pie fue vital. «Entramos con dos minutos y medio de ventaja sobre los perseguidores y sabía que necesitaba una sólida transición», expone el neerlandés sobre su táctica. Pero fue más allá, describiendo ese pulso con Brownlee: «Me acerqué lentamente a Alistair y luego llegué a él con 5 kilómetros por delante. Luego, estábamos constantemente tirando el uno del otro y yendo y buscando los límites».
Un último ‘hachazo’ a Brownlee sirvió para llevarse la carrera
El desenlace no fue menos intenso. El triatleta nos sumerge en esos momentos finales, detallando: «Con 1,3 kilómetros por delante, ataqué de nuevo y Alistair no pudo responder. Desde ese momento solo fue un sprint hacia la meta y gané la carrera. Estaba extremadamente feliz y agradecido de poder ganar la carrera como lo hice».
La victoria no solo representa un logro personal para el triatleta, sino también un momento para agradecer. «Estoy agradecido por la organización y por la carrera«, afirma el deportista de ENVE Composites. Esto nos recuerda que tras cada prueba, hay un equipo y una logística que hace posible que estos eventos se celebren.
