Gwen Jorgensen vuelve a ser noticia. La norteamericana, que hacía esta semana balance de su 2023 y qué augura para la próxima temporada, anunciaba ayer un nuevo patrocinador: Canyon será su proveedor de bicicletas para este 2024, uniendo así su nombre al de figuras como Chelsea Sodaro, Sara Pérez o Sam Laidlow.
«Estoy con Canyon para 2024» ha explicado en su último vídeo en youtube. «Estoy súper emocionada, la bicicleta que voy a usar es la Canyon Aeroad CFR«, expresó con entusiasmo. Este cambio marca un nuevo capítulo en su trayectoria, especialmente significativo dado su regreso el año pasado, buscando clasificarse para los Juegos Olímpicos de París que se celebran en unos meses.
«Me quedaré con Shimano para mis componentes y montaré ruedas HED«, añade.
Este anuncio no solo refleja un cambio de equipo, sino también una evolución en su preparación y técnica. La oro olímpico en 2016 detalló su transición a la nueva bicicleta y la adaptación a un nuevo ajuste. «Hoy, porque es una bicicleta nueva, nuevo ajuste, voy a usar algunos músculos diferentes, así que hoy se trata más de la forma correcta y acostumbrarse a ella«, manifiesta a lo largo del video, tras sus primeros tests.
La que hasta ahora fuera de Cannondale también destacó la importancia de la adaptabilidad y la búsqueda de ganancias a largo plazo: «Cuando tienes un nuevo ajuste» explica, «al igual que cuando estás en la piscina y trabajas en nuevos estilos, puede ser difícil aceptar que tu potencia o velocidad va a disminuir inicialmente cuando te estás acostumbrando, pero soy alguien que siempre está motivada por las ganancias a largo plazo«.
Mirando hacia París 2024
Mirando hacia el futuro, la norteamericana se siente más preparada y motivada que nunca para enfrentar las competiciones venideras. Comparando su estado actual con el del año pasado, dijo: «Creo que donde estaba el año pasado, frente a donde estoy ahora en este punto, es un mundo aparte. Puedo dormir más de dos horas seguidas y entrenar un poco más«.

Esta mejora en su condición física y mental es un buen presagio para su desempeño en los próximos eventos, particularmente con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de París.
«Creo que en esta época el año pasado no estaba donde estoy ahora y en este momento me siento realmente fuera de forma. Estoy emocionada de tener una base sobre la cual construir porque creo que eso es algo que realmente me recompensará este año».
