La primera ya está hecha. Hayden Wilde ha ganado esta mañana la T100 French Riviera con autoridad, y en menos de 24 horas volverá a ponerse un dorsal. Sera en formato sprint: 700 metros a nado, 20 kilómetros en bici y 5 de carrera a pie en la WTCS de la misma ciudad. Es un doblete inédito.
Nadie ha ganado dos pruebas en el mismo fin de semana a este nivel internacional. Y mucho menos después de romperse seis costillas, la escápula y un pulmón hace tres meses.
Este sábado, en Fréjus, el neozelandés ha completado el primero de los dos pasos con una carrera impecable. En ningún momento pareció fuera de control. Ni cuando arrancó el sector de bici, ni cuando compartió subida con Rico Bogen, ni siquiera cuando Jelle Geens recortó tiempo en los últimos kilómetros de la carrera a pie. Wilde lo gestionó todo con una frialdad quirúrgica. Tercera victoria consecutiva en el circuito tras San Francisco y Londres. Y ahora, a recuperar como se pueda.
Exhibición con el freno puesto
La natación fue rápida, con Morgan Pearson y Sam Dickinson liderando. Wilde salió del agua en décima posición, a ocho segundos del primero. «No llevé traje trampa. Quería una transición limpia, sin perder tiempo quitándolo, y salió perfecto», explicó después.
Ya en la bici, se formó un grupo cabecero de cinco con Bogen, Geens, Margirier y Dickinson. Pero la subida al puerto —10 kilómetros decisivos— rompió la armonía.
Wilde y Bogen abrieron hueco en el ascenso y coronaron con medio minuto de ventaja. En la bajada, el neozelandés fue el primero en entrar en la T2. «Esta mañana cambié la rueda delantera por una de menos perfil porque el viento era fuerte. Vi que Leo Bergere casi se cae en una curva. No quise arriesgar», contó. La elección fue acertada.
Desde el primer metro del 18K a pie se le vio cómodo. Soltó a Bogen, aguantó la presión de Geens y controló los ritmos hasta meta. Paró el crono en 3:12:23, con Geens a 22 segundos y Dickinson completando el podio. Antonio Benito, único español en el top10, firmó un meritorio noveno puesto que le permite embolsarse 5.000 dólares.

Todo preparado para la segunda parte
En cuanto cruzó la meta, Wilde se subió al rodillo. Luego, comida rápida y descanso. Mañana, a las 14:45, saldrá de nuevo al agua.
Esta vez con un chip distinto: una carrera explosiva de corta distancia en la que tendrá enfrente a Matt Hauser, Alex Yee, Morgan Pearson y el resto del pelotón WTCS. «Estoy metiendo todos los carbohidratos que puedo: arroz, pollo, tortillas… Hay que engañar al cuerpo y hacerle creer que es un día normal. También quiero nadar un poco más tarde y dormir bien», explicó desde la zona mixta, todavía sudando.
En la clasificación del Race to Qatar, el resultado le ha dado un buen empujón: ahora es segundo, solo por detrás de Geens. Su constancia está siendo determinante. Ha corrido tres carreras del circuito y ha ganado las tres. Y aún quedan dos más.
