Julie Derron reclama su puesto entre las mejores

Julie Derron ha roto las reglas del guion. Llegaba a IRONMAN Vitoria-Gasteiz como aspirante silenciosa, apenas con un 3 % de opciones de victoria según Trirating, pero ha terminado el día levantando los brazos con un tiempo histórico: 8:21:48.

Nuevo récord de la prueba, más de treinta minutos de ventaja sobre la segunda clasificada y, sobre todo, una demostración de que su paso a la larga distancia no es un experimento: es una amenaza real. Anne Haug, gran favorita, abandonó a mitad de la maratón y tendrá que buscar la clasificación para el Mundial de Kona en IRONMAN Leeds o Kalmar.

Una carrera perfecta para reventar los pronósticos

El día amaneció soleado en Vitoria-Gasteiz, con previsión de calor creciente. Julie Derron no tardó en colocarse al frente. En los 3.800 metros de natación marcó el ritmo desde la primera brazada y solo Lottie Lucas, representante de Emiratos Árabes, pudo aguantar su estela. Las principales favoritas, entre ellas Anne Haug y Marjolaine Pierré, salieron del agua con un retraso de casi tres minutos.

Fue en el segmento ciclista donde la suiza comenzó a escribir la historia. En el kilómetro 24 ya rodaba en solitario, sin rivales a la vista. Mientras Haug cazaba a Lucas y se asentaba en segunda posición, la ventaja de Derron no paraba de crecer: ocho minutos en el kilómetro 80, doce en el 140. Solo en los últimos kilómetros la alemana consiguió frenar la sangría, dejando la renta en 6:20 al llegar a la T2. Por detrás, Lucas se descolgaba a quince minutos y Pierré a más de veinte.

Pero el recital no había hecho más que empezar. En su reencuentro con la distancia tras su participación en IRONMAN Italia en 2022, Julie corrió los 42 kilómetros finales en 2:51:30. Con paso firme y sin apenas señales de desgaste, fue agrandando su leyenda a cada zancada.

A mitad de la maratón, Anne Haug se retiró por problemas físicos, dejando en bandeja la clasificación directa para Kona. Segunda fue Lottie Lucas, a más de media hora. Pierré, doble campeona del mundo de larga distancia, cerró el podio a más de cuarenta minutos de la vencedora.

Derron detuvo el crono en 8:21:48, reventando el récord que ostentaba Kat Matthews desde 2024 (8:24:23) y dejando claro que no ha venido a probar suerte. Ha venido a quedarse.

De plata olímpica a romper récords en la larga distancia

Julie Derron no era una desconocida. Plata olímpica en París, actual número tres del ranking PTO, ganadora en San Francisco y segunda en Vancouver este mismo año. Pero en Vitoria ha cruzado un umbral que solo alcanzan unas pocas: el de las triatletas capaces de rendir al máximo en todas las distancias.

«Me siento muy orgullosa. Llevo practicando triatlón desde pequeña y acabar entre las mejores en un IRONMAN era uno de mis sueños», explicaba horas antes de la carrera en una entrevista con El Correo. En ella confesaba también que el salto a la larga distancia no era improvisado: «Vengo en buena forma y me siento bien. Lo más importante es cuidar de una misma. Son muchas horas compitiendo».

Su historial en la media distancia era intachable. Desde que en 2021 ganó el Campeonato de Europa tras recuperarse de una dura caída en bici, su progresión ha sido constante. Este 2025 ha sido su mejor año: victoria en San Francisco, podio en Vancouver y demostraciones de fuerza en cada carrera, sobre todo a pie. De hecho, lidera el ranking mundial en ese segmento.

Foto: Getty Images for IRONMAN

Aun así, la predicción era clara: solo un 3 % de probabilidades de ganar. «Es una distancia muy larga y puede pasar cualquier cosa», avisaba la suiza. Lo que no decían los algoritmos era que su entrenador es Brett Sutton, el mismo que llevó a la cima a Chrissie Wellington y Daniela Ryf. Cuando una triatleta suya da el salto, no suele hacerlo a ciegas.

En Vitoria se jugaban tres billetes para el Campeonato del Mundo. Así que el objetivo antes de la carrera era claro: conseguir el slot para Kona. También hablaba de su hermana, que fue segunda aquí en 2019, y del calor del público español. «Es agradable no sentirse sola en un IRONMAN», decía.

Este domingo ha terminado abrazada por ese mismo público, celebrando una de las victorias más contundentes del año y dejando atrás las dudas sobre si estaba preparada. El futuro inmediato le lleva a la T100 de Londres, donde volverá a la media distancia. Pero hoy, en Vitoria-Gasteiz, ha dejado claro que también pertenece a este otro mundo. Y que, entre las mayores, ya tiene su sitio.

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