Keith Pearce, el triatleta de 82 años que venció al cáncer y la dislexia

Para quienes lo ven desde afuera, la historia de Keith Pearce, de 82 años, es un cuento se sufrimiento y superación constante. Sin embargo, Kahuna (Gran Jefe), como lo llaman, lo siente como algo normal, parte del desafío diario que es vivir.

Keith Pearce, el Gran Jefe

Nacido en Inglaterra en 1936, perdió a su madre cuando aún era un bebé. Junto a su hermano quedaron bajo cuidados de una tía, y poco después fueron enviados, junto a su hermano gemelo Frank, a un internado en Rhodesia (actual territorio de Zimbabwe), en África. Los hermanos tenían dislexia y así, entre trancos y barrancos, consiguieron aprender a leer a los 18 años. “Perseverando, leyendo libros, al final me convertí en maestro y ejercí durante 30 años en Nueva Zelanda”, contó Pearce sobre su aprendizaje.

Desde 1999, Pearce reside en Forster, en Nueva Gales del Sur, Australia. A pesar de los años que pasó en Nueva Zelanda y de haber nacido en Inglaterra, él se siente australiano. “Es una leyenda local, los chicos del club de triatlón de Forster lo llaman Kahuna, que significa Gran Jefe”, dice su esposa, Roberta.

Nunca es tarde

A pesar de su estatus de leyenda del deporte, Pearce empezó en el triatlón “recién” a los 50 años, una edad en la cual muchos están pensando en dejarlo. “Siempre he sido corredor y pensé que el triatlón me atraería porque tu carrera a pie se hace más lenta a medida que envejeces, mientras que el ciclismo sigue siendo fuerte y la natación sigue siendo fuerte”, le dijo Kahuna a la revista Triatlón.

Desde que compite, Pearce conquistó varios títulos mundiales. El último de ellos en Cozumel, México, en 2016. “Me gusta competir; siempre es bueno ganar. No me emociono demasiado, pero prefiero ganar antes que ser segundo. A medida que envejezco, hay menos personas en mi grupo de edad, por lo que sigo ganando”, bromeó Kahuna.

El atleta de 82 años suele entrenarse dos veces por día. Por la mañana, corre, nada o anda en bici. A la tarde, va al gimnasio. “Se trata de mantenerse en forma, creo que la buena salud te da longevidad. Te hace sentir bien, es bueno para la mente y, si tienes alguna preocupación, parece que se dispersa cuando corres”, explicó.

Un poco de estómago

En 2010, Pearce debió enfrentar otra vez graves problemas… aunque si le preguntan a él no fue para tanto. Lo cierto es que le diagnosticaron cáncer y le extrajeron tres cuartos del estómago. “En realidad nunca dejé que me preocupara. Pensé: ‘Bueno, necesitan sacarme un poco de estómago, eso es todo’… Un mes después volví a correr y nunca he tenido ningún problema desde entonces”, dijo, con tranquilidad.

Su hermano Frank, que también continúa entrenando y compitiendo, lo acompaña mundo afuera. Ambos suelen subirse a los podios con frecuencia.

Keith Pearce junto a su gemelo Frank
Keith Pearce junto a su gemelo Frank

En 2018, Keith volvió a tener que superar un revés, cuando se fracturó una costilla tras una fuerte caída en una competencia. Eso no lo derrumbó ni mucho menos. Ya recuperado, a los 82 años, se prepara para encarar el súper sprint de triatlón en su ciudad, Forster, el próximo 30 de marzo. “Nunca es nunca para mí, siempre voy a seguir adelante”, concluyó.

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