Kristian Blummenfelt ganó Frankfurt tomando 160 g de carbohidratos por hora

Hace algo más de un mes, el Campeonato de Europa de IRONMAN se disputaba en Frankfurt bajo una ola de calor que condicionó tanto la preparación como el rendimiento de los favoritos.

Kristian Blummenfelt logró defender el título en un día duro y táctico, y ahora ha compartido cómo lo vivió desde dentro. La estrategia nutricional, la gestión del esfuerzo y el papel de sus rivales centran su análisis, con la vista ya puesta en el Mundial de Niza.

La edición de 2025 no tuvo las condiciones climatológicas del año anterior. El noruego lo sabía y ajustó su preparación como pudo: «En Frankfurt estábamos a 30 o 35 grados en los días previos. Hice todo el entrenamiento de calor indoor con el sensor de temperatura corporal. Me preocupaba cómo respondería el cuerpo el día de la carrera».

Un día sin margen para errores

El planteamiento de carrera era conservador: esperar, no exponerse en exceso y ejecutar sin errores. Pero ya en el agua se torcieron los planes. «No fui lo suficientemente agresivo en los primeros 500 metros. Pensaba que el grupo se reagruparía, pero cuando giré y tenía el sol de cara, vi que ya había hueco».

Le tocó nadar a pies para ahorrar energía. Salió del agua a casi dos minutos de los líderes: «Debería haber estado en ese primer grupo».

Kristian Blummenfelt
Fuente: RedBull Content Pool

En la bici, el golpe llegó pronto: perdió uno de sus bidones con mezcla doble de Maurten. «Llevaba 320 gramos en el cuadro y dos botellas con 160 gramos cada una. Una se me fue al suelo». A partir de ahí, tuvo que improvisar: «Tiré de geles y de todo lo que encontraba en los avituallamientos. Después de dos horas y media ya no me quedaba bebida. Solo tenía agua para los últimos 90 minutos». Reconoce que lo pasó mal: «Las piernas no respondían. La bici debía ser de potencia estable, y sin embargo iba fundido».

Llegó a T2 con el grupo principal, tras salvar varias situaciones límite. «Estuve cerca de quedarme cortado muchas veces. Por suerte, otros me remolcaron».

Ya en boxes, aplicó su estrategia: «Cogí el bidón de medio litro con mezcla doble y empecé a beber desde el inicio».

La maratón donde todo se decide

La remontada fue progresiva, sin prisas, pero con firmeza. «Empecé la carrera a pie con Gustav a mi lado, Casper unos segundos delante y Magnus a unos 40 segundos. Íbamos a 3:30 por kilómetro, me sentía bien y no veía necesidad de forzar». En las dos primeras vueltas le recortó cuatro minutos a Høgenhaug. «Las matemática cuadraban y las piernas también».

kristian blummenfelt
Foto: Getty Images for IRONMAN

Una molestia le obligó a parar: «El chip me estaba rozando. Preferí reajustarlo antes de que me irritase el Aquiles». Poco después, al pasar el kilómetro 25, decidió cambiar de ritmo. «Sentí que la ventaja de Høgenhaug no bajaba tan rápido. Así que aumenté el paso y solté a Casper». Alcanzó al líder a falta de 7 u 8 kilómetros: «Una vez le pasé, solo tocaba mantener el ritmo».

La clave fue sostener la ingesta de carbohidratos. «La idea era repetir lo de Texas: 160 gramos por hora. Probablemente lo cumplí hasta que me quedé sin bebida. A partir de ahí, bajé a 10 o 15 gramos por hora».

En carrera, alternaba geles y líquidos: «Cogía agua, Coca-Cola y geles Maurten cada seis kilómetros, pero solo tomaba medio gel cada vez». Tenía dos botellas en la zona de avituallamiento especial, pero no paró: «Casper no lo hizo, y como íbamos juntos, yo tampoco».

Los parciales reflejan su regularidad: «Corrí los primeros 21 kilómetros en 1h141 y los segundos en 1h161. Me sorprendió lo constante que pude ser».

El esfuerzo, no obstante, fue distinto a unas semanas antes: «Me costó mucho más que en Texas. Estuve cinco o seis días sin recuperar del todo las piernas».

La preparación para el Mundial de Niza ya está en marcha. «Quedan dos meses, tiempo suficiente para mejorar la bici, subir el umbral de potencia y trabajar el pedaleo». Y deja claro que todo el año gira en torno a esa cita: «Para mí, el que gana en Niza es quien merece la corona de la temporada».

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