La edición 2025 de IRONMAN Frankfurt, disputada ayer, no fue una simple carrera. Fue un despliegue de fuerza noruega con nombre propio: Kristian Blummenfelt. El vigente campeón de Europa volvió a hacerlo.
No solo defendió su corona con solvencia, sino que batió su propio récord del circuito y firmó una maratón de escándalo, en una jornada que llevó a los espectadores desde la sorpresa hasta la confirmación absoluta de que, ahora mismo, el trono del triatlón de larga distancia tiene dueño. Y Niza espera.
Høgenhaug, el gran agitador del día
Todo comenzó con una natación limpia, sin sobresaltos y con nombres habituales en cabeza. Andreas Salvisberg fue el más rápido en los 3,8 kilómetros del Langener Waldsee con un tiempo de 47:42. Justo por detrás se enfilaban Jonas Schomburg, Kacper Stepniak, Ben Kanute y Kristian Høgenhaug.
Blummenfelt, junto a sus compañeros de batallas Gustav Iden y Casper Stornes, salía con algo más de un minuto perdido respecto a la cabeza, igual que Magnus Ditlev y Patrick Lange.
La primera gran noticia del día llegó en el segmento ciclista. Jonas Schomburg se marchó con fuerza en los primeros kilómetros, pero vio cómo su día se torcía tras perder el soporte del manillar en plena subida adoquinada. Aunque intentó continuar tras una reparación improvisada, se vio obligado a abandonar por seguridad.
Esa circunstancia fue aprovechada por Kristian Høgenhaug, que asumió la cabeza y comenzó a abrir hueco con una potencia demoledora. Pasó el kilómetro 100 con más de cuatro minutos de ventaja y se plantó en la T2 con 8:33 de margen sobre el segundo clasificado, Daniel Bækkegård, tras firmar el mejor parcial ciclista del día: 3:52:10.
Detrás, el grupo perseguidor era una auténtica reunión de talento: Ditlev, Stornes, Blummenfelt, Von Berg, Iden… Todos en menos de un minuto de diferencia y con la carrera aún abierta.

Blummenfelt, imperial a pie
La maratón comenzó con sanciones. Lange tuvo que cumplir un minuto por no quitarse el swimskin y Høgenhaug, cuando apenas había recorrido unos metros a pie, recibió una stop-and-go de un minuto por una polémica «asistencia externa». Aun así, el danés mantuvo el tipo.
Pero lo que venía detrás era inasumible. Blummenfelt, que ya había comenzado a marcar diferencias en los primeros kilómetros, iba lanzado. A mitad de carrera, ya había dejado atrás a Ditlev y se emparejaba con Stornes. Poco después, ambos pasaban a Høgenhaug y el campeón olímpico se marchaba en solitario.
A cinco kilómetros del final, la victoria ya no admitía discusión. El noruego volaba. Entró en meta en 7:25:57, batiendo su propia marca del año pasado y deteniendo el crono tras una maratón de 2:30:59, también récord del circuito. Segundo fue Kristian Høgenhaug, que aguantó con orgullo a pesar del desgaste, y tercero otro noruego, Casper Stornes, que repitió podio en las IRONMAN Pro Series tras su segundo puesto en Aix-en-Provence.

Gustav Iden firmó una remontada esperanzadora para acabar cuarto y Jonas Hoffmann cerró el top cinco, siendo el mejor alemán del día. Más atrás, Patrick Lange demostró estar recuperado de sus problemas físicos y corrió para meterse séptimo, mientras que Magnus Ditlev, después de un buen ciclismo, se desinfló hasta la octava plaza.
El festival escandinavo no solo colocó a tres noruegos entre los cuatro primeros, sino que también impulsó a Blummenfelt al liderato de las IRONMAN Pro Series, por delante de Cameron Wurf, Stornes y el propio Iden. Con tres victorias seguidas (Texas, Aix-en-Provence y ahora Frankfurt), el noruego no solo manda en los rankings, también en las sensaciones. Y lo hace con la contundencia de quien sabe que lo mejor está aún por llegar.
