Francia se ha ganado el derecho de ser una referencia en el triatlón, tanto por la calidad de sus deportistas (principales favoritos para llevarse la gloria en los Juegos Olímpicos) como por la acogida de pruebas de nivel.
Nuestro país vecino está haciendo las cosas espectacularmente en el asunto de la organización de pruebas. Un ejemplo de ello es la cita que tenemos este sábado y que servirá como previa de una de las citas más importantes del calendario Challenge Family, como es Roth. Pero vamos paso por paso: el 29 de junio es el Challenge Cagnes-sur-Mer. En esta cita estarán nombres de la talla de William Mennesson, Jack Moody o nuestro Jordi Montraveta.
Recorrido espectacular por una de las perlas de la Costa Azul
El Challenge Cagnes-sur-Mer es una celebración del deporte, como todos los eventos que están bajo el amparo de Challenge Family. La prueba está abierta a atletas de élite y aficionados, ofreciendo dos modalidades de carrera: la distancia media y la distancia olímpica.
Según el programa oficial, la carrera de distancia media comenzará a las 7:00 de la mañana. La prueba de natación de 1,9 kilómetros en las aguas cristalinas de la playa de L’Hippodrome. Los triatletas luego enfrentarán un desafiante recorrido de ciclismo de 85 km que incluye la icónica ascensión al Col de Vence.
Quien cruce la línea de meta primero habrá sido de los mejores en acabar una carrera plana de 20 km a lo largo del pintoresco litoral. Por otro lado, la carrera olímpica dará inicio a las 8:00 de la mañana, presentando un circuito de natación de 1,5 km, seguido de 48 km de ciclismo y 10 km de carrera.
El espíritu del evento está maravillosamente resumido en las palabras del alcalde de Cagnes-sur-Mer, Louis Nègre. En su mensaje, Nègre destaca: «más allá de los resultados, lo fundamental es formar parte de esta experiencia compartida». Además, subraya la importancia de «el esfuerzo, la cohesión colectiva y la competencia saludable», sentimientos que seguramente resonarán entre los participantes y los espectadores por igual.

Todo dispuesto para la comodidad del atleta
Los preparativos para el evento incluyen una serie de actividades diseñadas para garantizar que los participantes estén listos para el desafío. Desde la apertura del Village de Expositores el día anterior a la carrera, donde los atletas pueden recoger sus dorsales y obtener la información necesaria, hasta el meticuloso planeamiento de las zonas de transición y los puntos de avituallamiento, todo está dispuesto para facilitar una competencia fluida y bien organizada.
La ubicación de Cagnes-sur-Mer ofrece un marco incomparable para el triatlón. Entre el mar y las montañas, el recorrido promete vistas espectaculares y una experiencia visual que complementará el desafío físico.
La organización del evento ha puesto especial énfasis en la nutrición y la sostenibilidad. Los puntos de avituallamiento estarán estratégicamente ubicados a lo largo de los recorridos. Estos puntos ofrecen una variedad de opciones tanto sólidas como líquidas para mantener a los atletas bien hidratados y energizados. Además, se implementarán puntos limpios para minimizar el impacto ambiental, fomentando a los participantes a desechar sus residuos de manera responsable.
El Challenge Cagnes-sur-Mer también será una oportunidad para que los atletas se clasifiquen para The Championship 2025 en Samorin. Se otorgarán plazas a los seis primeros finalistas en cada grupo de edad de la carrera de distancia media. Habrá un total de 72 plazas disponibles. Este incentivo adicional añade un elemento de competencia y motivación para los triatletas que aspiran a competir a nivel internacional.
«Hay ganas de volver a competir»
Como hemos mencionado al principio del artículo, Jordi Montraveta llega al Challenge Cagnes-sur-Mer con un inicio de temporada sobresaliente. A finales de abril se llevó la gloria en Infinitri 113 Peñíscola y un segundo puesto en IRONMAN Lanzarote. La cita canaria era un objetivo que tenía entre ceja y ceja para ese primer tramo de 2024.
El catalán ha compartido sus expectativas con Planeta Triatlón para la prueba francesa: «después de Lanzarote costó bastante recuperar. Me di unas tres semanitas para recuperar bien el cuerpo y también la mente. Hemos podido recuperar un poco de sensaciones después del IRONMAN, pero ya hay muchas ganas de volver a competir«.

Sobre el recorrido que le espera este sábado, Montraveta destacó la exigencia del segmento de ciclismo: «creo que las diferencias se van a marcar en la bicicleta. Es un circuito muy exigente con 1.500 metros de desnivel positivo y una ascensión al Col de Vence, que yo creo que se van a marcar diferencias ahí».
Finalmente, expresó su entusiasmo por darlo todo este fin de semana: «con muchas ganas ya de competir el sábado, de ver qué tal responden las piernas después del IRONMAN Lanzarote y a por todas, como siempre».
