Una vez te jubilas, rellenar el tiempo libre es una tarea complicada para cualquier persona. Debe ser un nivel extra de dificultad para los deportistas profesionales que se encuentran en mitad de la esperanza de vida, comúnmente, con la energía propia de una persona saludable pero sin tener la razón por lo que han vivido hasta entonces.
Alistair Brownlee anunció su retiro del deporte profesional el año pasado tras una carrera impresionante de 18 años. Sin embargo, lejos de despedirse de los desafíos físicos y mentales, el británico ha revelado una emocionante lista de metas que planea cumplir en su nueva etapa, explorando el fascinante mundo de los deportes de ultra resistencia y aventura.
En una reciente entrevista en el ‘Business of Sport Podcast’, Brownlee compartió sus aspiraciones post-retiro, destacando su pasión por seguir activo y explorar nuevos límites: «soy un atleta, alguien que ama estar al aire libre, activo, explorando, aventurándose y desafiándose a sí mismo”, afirmó el triatleta.
De los Juegos Olímpicos a las carreras de ultradistancia
El oro olímpico en 2016, conocido por su dominio en distancias olímpicas, ha confesado que durante su carrera profesional tuvo que posponer varios sueños debido a su enfoque en la competición de élite. Ahora, con más tiempo y libertad, planea sumergirse en disciplinas que siempre le han intrigado, como el ultrarunning y el ciclismo de larga distancia.
“He querido probar cosas como el ultrarunning, el ciclismo de larga distancia, actividades que te ponen a prueba de maneras diferentes. Para mí, ahora se trata de aventura y de superarme durante periodos prolongados”, explicó.

Entre los eventos que le gustaría completar destacan el UTMB (Ultra-Trail du Mont-Blanc), considerado una de las pruebas de ultrarunning más exigentes del mundo, y el Marathon des Sables, un desafío multietapa en el desierto del Sahara.
Pero el mayo de los Brownlee no se limita al running. También ha expresado interés en el mundo del ultraciclismo y las carreras de aventura, donde los participantes combinan disciplinas como ciclismo, kayak y natación para atravesar grandes distancias: «el mundo de las carreras de aventura y el bike-packing ha explotado en los últimos años. Es increíble”, comentó.
Explorando los límites de la resistencia
El atleta británico no solo busca competir, sino también explorar eventos que pongan a prueba su resistencia física y mental en condiciones extremas. Mencionó la ‘Spine Race’, una de las carreras de ultrarunning más duras del Reino Unido, que recorre 250 millas (aproximadamente 400 kilómetros) a lo largo del Pennine Way, sin apoyo externo y en condiciones invernales.
Además, destacó el creciente fenómeno del bike-packing, donde los participantes recorren largas distancias en bicicleta de manera autosuficiente. Un ejemplo es la ‘British Divide’, una ruta que va desde Land’s End hasta John O’Groats, cubriendo más de 1.200 millas (unos 1.930 kilómetros) en unas semanas.
“Estos eventos existen en diferentes formas. Puedes hacer carreras de aventura de varios días, en equipo, cruzando países enteros combinando ciclismo, kayak y natación. Es un mundo fascinante”, añadió Brownlee.

Un legado que es historia del deporte
La transición de Brownlee hacia los deportes de ultra resistencia no solo refleja su amor por los desafíos extremos, sino también su deseo de inspirar a otros a explorar sus propios límites. Su carrera en el triatlón ha dejado un legado imborrable, y ahora busca ampliar su impacto en el mundo del deporte de resistencia.
“He tenido una carrera increíble, pero ahora quiero explorar cosas que siempre he querido hacer. Es emocionante pensar en lo que viene”, concluyó. Veremos como se da la incursión de este mito en el mundo del deporte de resistencia.
