Las siete vidas de Lionel Sanders

En IRONMAN 70.3 Oceanside volvió a ocurrir. Lionel Sanders, dos veces Subcampeón del Mundo de IRONMAN reapareció como tantas otras veces: desde atrás, con todo en contra y con un arrojo que ya es marca registrada y le han hecho tan querido, año tras año, entre los aficionados.

La prueba la había ganado en 2016, 2017 y 2024, pero esta cuarta victoria fue distinta. Porque no se trataba solo de volver a ganar, sino de demostrar que sigue siendo uno de los triatletas de media distancia más consistentes del panorama internacional, incluso después de un 2024 discreto en el que en Kona volvió a ocurrar posiciones traseras.

¿Cuántas veces se ha enterrado a Sanders? En cada mal resultado, parece que entre todos se empeñan en enterrarle. El Mistery PRO de la PTO, cita tras cita, le aboga a posiciones traseras, pero siempre él revive. Y en una cita como la del sábado, IRONMAN 70.3 Oceanside, el canadiense volvió a encender la mecha.

Con un cartel plagado de estrellas de corta, media y larga -entre ellas Lange, Blummenfelt o Iden-, Sanders salió del agua en 33ª posición, a 3:11 de cabeza.

Aun así, en esta ocasiópn no hubo espacio para el pánico: «Volví al enfoque clásico, que es no darle importancia al déficit en la natación» explicaba al acabar la prueba. «No me hace feliz, no me parece bien en absoluto, pero al final solo es un número».

Durante el segmento ciclista, tampoco lideró. En T2 seguía 2:47 por detrás. Pero la clave no estaba en los tiempos, sino en cómo los había trabajado: «Lo más importante que he cambiado esta temporada es que me preparé de verdad para esto. No había nada que no hubiera entrenado, así que no había miedo».

Sanders, esta vez, había anticipado cada posible situación de carrera. Con una media maratón de 1:11:28, se impuso por 41 segundos a Rudy Von Berg, firmando una remontada medida al milímetro. Cuando se bajó de la bici, no le tembló el pulso: «Me dije que aún estaba totalmente dentro de carrera».

El peso de la experiencia

La historia de esta victoria no puede separarse del escenario. Sanders conoce Oceanside como pocos. Su manejo del recorrido fue clave cuando llegó el momento de ejecutar el ataque. «Cuando empecé a meterme en la pelea, lo tuve en cuenta. Al ver que estaba a unos 200 metros del grupo en una de las curvas del final del recorrido, pensé que tenía que alcanzarlos antes para que no se motivaran al verme tan cerca».

Foto: Getty Images for IRONMAN // Sean M. Haffey

Esa lectura estratégica continuó hasta el cierre, cuando a apenas cuatro kilómetros para meta, hizo su último movimiento: «Sabía que hasta la última curva tenía que correr tan fuerte como pudiera para que ni siquiera pensaran que podían pillarme. Así que apreté de verdad en ese tramo. Quería que se sacaran de la cabeza que podían pillarme».

El contexto tampoco fue fácil. Las condiciones eran frías. Patrick Lange, otro veterano ilustre y que llegaba a su primera prueba de las IRONMAN Pro Series, quedó relegado a los últimos puestos por el frío: «Sufrí de hipotermia en el agua y no sentí los pies hasta el kilómetro 10 de la carrera a pie». Aun así, Sanders supo estar por encima del entorno y de su propio historial reciente.

Pese a no haber brillado en Kona (32º en 2024), su 2025 ha comenzado con una declaración de intenciones. Esta victoria no es una excepción aislada. En los dos últimos años ha ganado pruebas como IRONMAN 70.3 Oregon, Mont Tremblant, Michigan y ahora vuelve a demostrar que la media distancia, pese a su edad y veteranía, es su terreno.

Por su parte, Rudy Von Berg, que llego a liderar la carrera y finalmente se hizo con el segundo puesto del podio, también reconoció la dureza de la jornada: «No quería que la carrera se decidiera solo en la carrera a pie. Intenté abrir hueco en bici, pero había muchos atletas fuertes muy cerca. Fue una batalla intensa».

A Sanders no le importó llegar por detrás. Ni el déficit en natación, ni la distancia en bici, ni el frío, ni las dudas del pasado. Solo importaba llegar al final y, como dijo Eliot, reconocer el lugar como si fuera la primera vez. Otra más para su historia. Otra vida más para Lionel.

Fuente

X