más duro que el puerto y un ultramaratón es poder viajar

Un atleta amateur, pero con la dedicación de un profesional. Así es Leandro Martín Amaya, corredor del equipo JM, de Mar de la Plata. Hace seis años comenzó a correr como muchos lo hacen, para tener un pasatiempo, hasta que conoció a su actual entrenador, Ezequiel Monin. Así comenzó su historia “más seria” con el atletismo, una pasión que lo obliga a atravesar barreras en búsqueda de sus sueños.

Leandro y su entrenador Ezequiel

En abril de este año, llegó a correr su segunda ultramaratón, completando los 50K en apenas tres horas y 18 minutos, lo que le valió el segundo lugar.

Debido a su desempeño, obtuvo un puntaje que le permite participar del mundial de Rumania, donde se disputará una ultramaratón de 50k. La meta de Leandro Amaya es conseguir una marca de tres horas y ocho minutos allí. Sin embargo, antes de pensar en correr, lamentablemente tiene que dedicarse a ingeniárselas para viajar.

Y así lo está haciendo desde el día que supo que su sueño, participar en el Mundial, podría hacerse realidad. Empezó a darle vueltas a las formas, ya que necesita 77 mil pesos para costear el viaje.

Ejemplo de bono vendido por Leandro y su familia para recaudar dinero

Leandro es marinero, trabajaba pescando en una de esas lanchas amarillas tan clásicas, que suelen verse en el Puerto de Mar del Plata. Esto le permitía mantenerse y entrenar durante el día, siempre y cuando hubiese terminado su trabajo, tarea pesada si las hay.

En esos momentos, el atletismo no era una parte tan importante de su vida, aunque comenzaba a serlo. Su nuevo trabajo en barcos mayores significaba muchos días fuera de casa, lejos de tierra, lejos de sus entrenamientos y, claro, de su mejor forma.

Tras consultarlo con la familia, Leandro Amaya decidió dejar aquel empleo para dedicarle más tiempo al running. Actualmente, se mantiene como vendedor ambulante de pan casero, pan dulce, empanadas, pre-pizzas y roscas de pascua. Esto le permite entrenar y mantener a su familia.

Para llegar a los 77 mil pesos que le permitirían competir en Rumania, organiza también peñas, bingos y vende bonos contribución. Aquellos que quieran ayudarlo a cumplir su sueño pueden comunicarse con Leandro y su familia al Facebook: https://www.facebook.com/leandro.amaya.735

Foto de la venta ambulante de Leandro y su familia

“Mi club es muy grande y me ayudan con este sueño, que es mío, pero también de todos están a mi lado”, dice Leandro, confiante de poder llegar a representar a nuestro país en Europa.

Deja claro, además, que el running le rindió incontables amigos, buenas personas y un ambiente muy cálido. Sus tres hijos, (Antonella, Agustina y Francisco) siguen el camino del padre y también corren. Esperan verlo allá, feliz, y darle un abrazo de campeones al regreso.

Hola amigos le cuento que está semana salen empanadas para sumar al viaje tomamos pedidos y agregamos las de verdura por encargue gracias por colaborar vamos que nos vamos a Rumania 🏃🏃🏃

Posted by Leandro Amaya on Wednesday, June 12, 2019

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