Son muchos los triatletas que no tienen la posibilidad de entrenar en aguas abiertas durante gran parte del año: a veces por la localización geográfica, otras veces (la gran mayoría de ellas) por el clima…
El caso es que la mayoría de aficionados a este deporte no tienen otra opción que preparar sus triatlones llevando a cabo sus entrenamientos de natación en piscina.
Sin embargo, gracias a empresas como Fluidra, estas experiencias son incluso más agradables.
La compañía, fundada en 1969, es líder global en el sector de la piscina y el wellness, teniendo presencia en más de 45 países y la distribución de marcas de primer nivel como AstralPool, Polaris o Zodiac.
Entrenamiento de aguas abiertas en interior
Pero, ¿de qué manera podemos preparar una natación en aguas abiertas dentro de una piscina? Bien, hay varias formas de trabajarlo, pero, básicamente, se trata de intentar simular las condiciones con las que nos vamos a encontrar el día de la prueba.
Así que, sin más dilación, vamos allá con algunos de nuestros consejos para que puedas sacarle partido a tu natación esta temporada.

Gira en la T
Durante cualquier entrenamiento de natación, la pared es una oportunidad para descansar, relajarse y recuperarse antes de continuar. Sin embargo, en aguas abiertas no hay paredes cada 25 o 50 metros.
Una forma de prepararse para esto es hacer un bloque largo (de 500 a 1000 metros) sin tocar la pared: no hagas volteo, en su lugar da la vuelta en la T o un metro y medio antes de la pared de manera similar a si estuviera girando en una boya.
Busca a tu entrenador
Imagina que tu entrenador es la típica gran boya naranja que te encuentras en cualquier triatlón. Practica la orientación y la visión haciendo pasar a tu míster por una de esas grandes boyas.
Levanta la cabeza hacia delante, busca en el horizonte a tu entrenador/boya, gira la cabeza hacia un lado para respirar y luego sigue nadando. Haz esto cada cuatro o seis brazadas en un set largo.




Ejercicio de waterpolo
Los jugadores de waterpolo nunca parecen tener dificultades para nadar con la cabeza fuera del agua: es parte de su deporte. Aunque no es la norma, en triatlón nos podemos encontrar con situaciones que nos obliguen a ello: temperaturas frías, pies en la cara, boyas difíciles de encontrar, etc.
Haz series con la cabeza fuera del agua, mirando hacia el frente y sin girar para respirar. Por ejemplo, un 6x25m.
Respiración hipóxica
Las aguas abiertas, a veces, ofrecen situaciones de agobio. Si tienes la capacidad de aguantar la respiración durante un largo periodo de tiempo o te sientes cómodo sin tomar aire cada tres brazadas, estos momentos pueden ser más llevaderos.
La ansiedad producida por una temperatura muy baja, el mar picado o chapuzones en las boyas son muy comunes durante una competición.
Trabajar en una serie de patrones de respiración hipóxica, o aumentar gradualmente el número de brazadas entre respiraciones, es una gran manera de prepararse para algunas de estas situaciones.
Por ejemplo, una serie de 5x100m en la que empiezas respirando cada tres brazadas y aumentas a cinco, siete y nueve en cada 25 metros.
Giro en el medio
Este ejercicio es similar al giro en la T ya mencionado, pero esta vez, en medio de la calle.
Imagina que hay una boya en medio de tu calle, nada hacia ella y da una vuelta en U a su alrededor. Puedes utilizar a un compañero de entrenamiento como boya, llevar una boya inflada, utilizar una marca en el fondo de la piscina o simplemente tu imaginación.
Da igual como sea, lo importante es practicar los giros.
Nada en paralelo con más gente
La mayoría de los carriles de natación tienen entre dos y tres metros de ancho. Es el espacio suficiente para que tú y un par de compañeros de entrenamiento nadéis de forma paralela.
Haz series de 6×25 metros en las que alternes la posición en la que empieza cada persona. El puesto del medio es el más divertido y hay que luchar por él.
Estos ejercicios te ayudaran a simular las condiciones de una salida, soportar el agobio y acostumbrarte a nadar rápido con más gente a tu alrededor.
