Nelson Mandela, el runner minimalista

Nelson Mandela falleció anoche a los 95 años en su casa de Johannesburgo. Conocido en su país como Madiba, el padre y fundador de la Sudáfrica que hoy conocemos pasó 27 años de su vida encerrado entre cuatro paredes. Durante todo este tiempo, su rutina diaria incluía una sesión de “running” a las 4.30 de la mañana, hora en la que se levantaba, hacía su camastro y se ponía a correr durante una hora, en una celda de 9 metros cuadrados cuando fue trasladado al presidio de Pollsmore, en 1982.

En la prisión de Robben Island, en dónde fue ingresado por primera vez en 1964, la leyenda dice que su celda era tan pequeña que corría sin moverse del sitio.

Los biógrafos de Madiba (sobrenombre xhosa con el que se conoce también al premio Nobel de la Paz en 1993) coinciden en afirmar que Mandela forjó su carácter y su destino gracias a gestos como éste: ser capaz de correr en un metro cuadrado para mantener su cuerpo y su espíritu en forma.

El afecto del primer presidente negro de Sudáfrica por el deporte fue más allá y según relata John Carlin en su libro “El factor humano”, Mandela, a raíz de su elección en 1994, utilizó el rugby para unir a un país dramáticamente dividido durante décadas por el “aparheid”. El relato de Carlin fue adaptado al cine en 2009 por Clint Eastwood con “Invictus”, filme protagonizado por Morgan Freeman y Matt Damon.

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