Anna Noguera también tuvo que aparcar sus objetivos deportivos en 2021. La triatleta catalana se ha visto obligada a centrarse en la recuperación de la cadera izquierda y la operación de la cadera derecha.
Tras un 2019 en el que apuntaba a pelear los puestos de cabeza en todas las cabeza en las que participaba, con una tercera plaza en el Campeonato Mundial LD de Pontevedra y una segunda en IRONMAN 70.3 Cascais, en 2020 comenzó su periplo médico.
Las dos caderas de la triatleta no se pusieron de acuerdo y la derecha empezó a dar molestias cuando la izquierda ya casi estaba olvidada. En mayo de 2021 Anna inició un crowdfunding para poder costear la segunda operación.

Segunda operación
El 24 de noviembre posteó a través de Instagram una foto en la que comunicaba que ya había recibido el alta tras la segunda operación por su displasia de cadera y que, por fin, comenzaba el camino de la recuperación.
«La operación y el posoperatorio han salido bien» ha comentado días depués. «De sensaciones también estoy bien, con sus más y sus menos, pero vamos paso a paso» explica la triatleta catalana.
El proceso ha sido el mismo que para la anterior operación, esto hace saber más o menos a lo que te vas a enfrentar: «conocer los pasos ha ayudado a estar más tranquila.»




¿Cuáles son sus objetivos deportivos en 2022?
Lejos quedan para Anna Noguera los objetivos competitivos cuando tienes que hacer frente a una recuperación de una operación a la que la propia Anna califica como «seria«.
Es por ello que 2022 no tendrá un enfoque competitivo. «No me quiero poner objetivos ni fechas de vuelta a la competición, aunque ganas no me faltan» explica. «Tengo ganas de solucionar todo el proceso«
La triatleta de ANb Triatlón es consciente de que la rehabilitación no entiende de prisas. «Los médicos me han hablado de deportistas que se precipitan y no acaban recuperando tan bien como deberían» explica. Es por ello que el objetivo no pasa por lucir un dorsal.
«A partir de enero dejaré de ir con muletas y empezaré la rehabilitación» explica. Una vez se mantenga en pie por sí misma, el siguiente proceso durará en torno a seis meses, «podré nadar y montar en bici y más adelante empezaré a correr«.
«Tengo que ir escuchando todo lo que me digan los médicos, mi fisio y mi entrenador» comenta Anna. «Ganas no me faltan de volver a competir, pero a ver cómo va todo» concluyó.
