A lo largo de esta semana, tras el reciente estallido del conflicto armado entre Rusia y Ucrania, numerosos organismos deportivos han comunicado su postura frente a esta guerra y han tomado medidas al respecto.
Desde el fútbol, hasta el baloncesto, pasando por el tenis hasta llegar a deportes de menor escala como el triatlón. En los últimos días, tanto World Triathlon, como IRONMAN y Challenge, tres de los grandes organizadores del mundo del triatlón han mostrado su rechazo a la guerra y su decisión de vetar a Rusia y sus triatletas en sus competiciones.
La antigua ITU ya había impuesto una sanción por asuntos de dopaje a Rusia y ahora se reafirma en su decisión de no celebrar pruebas en el país y no dejar a sus atletas participar en eventos de su calendario.
Por su parte, Challenge ha cancelado su evento en Moscú. «Es insostenible realizar un evento deportivo internacional», dice la organización en un comunicado.
Mientras que IRONMAN «se solidariza con el pueblo de Ucrania» y «condena las acciones dictadas por el liderazgo ruso durante esta crisis internacional profundamente preocupante». Además, no permitirá «la participación de atletas rusos y bielorrusos» en ninguna de sus pruebas, ni en PRO ni en grupos de edad.
Esta iniciativa lanzada por el Comité Olímpico Internacional, que hace unos días recomendaba «que no se invite ni se permita la participación de atletas y funcionarios rusos y bielorrusos», ha sido secundada también por otra de las grandes marcas de nuestro deporte: la Super League Triathlon.
Super League Triathlon pide el fin inmediato de una «guerra catastrófica e injustificada»
Teniendo en cuenta que Leonid Boguslavsky, uno de los co-fundadores tiene doble ciudadanía rusa y canadiense, SLT ha recibido bastantes preguntas estos días y no ha dudado en «dejar las cosas claras».

La liga de triatlón más prestigiosa del mundo se ha sumado al resto de organizadores con un comunicado firmado por sus tres fundadores donde deja claro su rechazo a una «guerra catastrófica e injustificada» en Ucrania.
«Viendo lo que está pasando en Ucrania no puedo quedarme callado», dice el empresario. «Defiendo la paz, pido el cese inmediato de la guerra en Ucrania y espero que podamos comenzar a reconstruir un mundo seguro, pacífico e interconectado lo antes posible».
SLT ha insistido en que Leonid, «uno de los cuatro accionistas del holding de Super League Triathlon» y «fuerza impulsora» para el triatlón y sus eventos, «no ha sido objeto de sanciones en ninguna parte del mundo» ni tampoco «tiene vínculos políticos con Rusia».




Boguslavsky, que también tiene acciones en Zwift y cuenta con un patrimonio estimado de 5 mil millones de dólares, «se mudó de Rusia a Canadá cuando era joven para trabajar como profesor universitario». Este multimillonario ruso, aficionado al triatlón y finisher de Kona, era un científico de prestigio especializado en Informática y Matemáticas Aplicadas.
A partir de los años 90 comenzó «una carrera de inversión que se ha convertido en una cartera global de negocios exitosos con oficinas en Nueva York, Londres, Bangalore y Singapur», aclara Super League Triathlon.
El organismo también señala que respalda la decisión de World Triathlon, por tanto aplicará las mismas medidas en sus competiciones.
