El entrenamiento de intervalos de alta intensidad, mejor conocido como HIIT (High-Intensity Interval Training), se ha convertido en la técnica predilecta para aquellos corredores que buscan mejorar su rendimiento en poco tiempo. El running es una disciplina que puede beneficiarse varios aspectos positivos del HIIT.
Estas sesiones no solo prometen resultados rápidos, sino que también aportan variedad y dinamismo a los entrenamientos de running, rompiendo la monotonía y desafiando al cuerpo de nuevas maneras.
¿Qué es el HIIT y cómo beneficia al running?
El HIIT es un método de entrenamiento que alterna periodos de ejercicio intenso con periodos de descanso o ejercicio de baja intensidad. La idea es que durante los intervalos de alta intensidad, tu esfuerzo se acerque al 90-100% de tu capacidad máxima, lo que provoca un aumento en la frecuencia cardíaca y una mejora en la capacidad aeróbica y anaeróbica del cuerpo.
Incorporar el HIIT al running implica realizar carreras cortas e intensas, seguidas de momentos de recuperación. Este estilo de entrenamiento ayuda a fortalecer los músculos, mejorar la resistencia cardiovascular y aumentar la velocidad y potencia en carrera. Además, el HIIT para running tiene efectos positivos en la quema de grasa y en la mejora del metabolismo.

Estos son los principales beneficios
Incluir sesiones de HIIT en tu programa de running no solo puede mejorar tu rendimiento, sino que también ofrece una serie de beneficios clave para tu salud y bienestar:
- Mejora la capacidad aeróbica y anaeróbica: con los intervalos de alta intensidad, tu cuerpo se adapta a situaciones de mayor demanda de oxígeno y aumenta su resistencia, lo que es ideal para mejorar tiempos y distancias.
- Aumenta la quema de grasa: el HIIT es conocido por el “efecto postcombustión” o EPOC (Excess Post-exercise Oxygen Consumption), lo cual significa que tu cuerpo sigue quemando calorías incluso después de haber terminado el entrenamiento. Esto es especialmente beneficioso para quienes desean mantener un peso saludable o reducir grasa corporal.
- Reduce el tiempo de entrenamiento: las sesiones de HIIT para running son intensas pero cortas, lo que las hace ideales para quienes tienen agendas ocupadas. Con sesiones de entre 20 y 30 minutos, puedes obtener resultados comparables a los de un entrenamiento de larga duración.
- Evita el estancamiento: realizar siempre el mismo tipo de entrenamiento puede llevar al cuerpo a adaptarse y, en consecuencia, a estancarse. Con el HIIT, se introducen nuevos retos constantemente, lo que ayuda a evitar esa meseta de rendimiento.
- Fomenta la resistencia mental: en el HIIT, cada intervalo es una batalla mental. Aprender a tolerar el esfuerzo máximo y a mantener el ritmo bajo presión fortalece la mente, preparándola para enfrentar carreras largas o competiciones.
Ejemplo de una sesión de HIIT para running
Si nunca has hecho HIIT en running, es importante comenzar con una estructura sencilla para adaptar el cuerpo al esfuerzo. Aquí te dejamos una rutina básica de HIIT que puedes probar:
- Calentamiento: realiza un trote suave de 5-10 minutos para preparar tus músculos y evitar lesiones.
- Intervalo 1: corre a máxima intensidad (80-90% de tu capacidad) durante 30 segundos.
- Recuperación: camina o trota suavemente durante 1 minuto.
- Repeticiones: completa entre 6 y 8 repeticiones de este intervalo.
- Enfriamiento: termina con 5-10 minutos de trote suave y estiramientos.
Este tipo de sesión es susceptible a variaciones en cuanto a la duración del intervalo y el descanso, dependiendo de tu nivel de experiencia. Los corredores avanzados pueden probar intervalos de 1 minuto a máxima intensidad con descansos de 30 segundos, mientras que los principiantes pueden mantener la relación 1:2 (un minuto de esfuerzo por dos minutos de descanso).
Consejos para maximizar tus resultados con HIIT en running
Si bien el HIIT puede ofrecer grandes beneficios, es fundamental hacerlo correctamente para evitar lesiones y maximizar el rendimiento. A continuación, algunos consejos prácticos:
- Escucha a tu cuerpo: el HIIT es exigente, y debes asegurarte de estar en buen estado físico para soportar los intervalos intensos. Si sientes alguna molestia, reduce la intensidad o tómate un descanso.
- No abuses de la frecuencia: como el HIIT es una modalidad intensa, no se recomienda hacerlo a diario. Dos o tres veces por semana son suficientes para ver mejoras. Recuerda que el cuerpo necesita tiempo para recuperarse.
- Mantén la técnica: a veces, la intensidad puede llevarnos a descuidar la técnica de carrera, lo que aumenta el riesgo de lesiones. Concéntrate en mantener una postura adecuada y un buen movimiento de brazos durante los intervalos.
- Varía los intervalos: la clave del HIIT es la variedad. Prueba distintos tipos de intervalos y tiempos de recuperación para evitar que tu cuerpo se acostumbre al estímulo. Esto también ayuda a mantener el entrenamiento interesante.
- Acompaña con una buena alimentación y descanso: el HIIT consume una gran cantidad de energía y requiere una adecuada recuperación. Asegúrate de tener una dieta balanceada, rica en carbohidratos, proteínas y grasas saludables, y duerme lo suficiente para permitir la reparación muscular.
¿Para quién es adecuado el HIIT en running?
El HIIT es adecuado tanto para corredores principiantes como avanzados, siempre y cuando adapten la intensidad y duración a su nivel físico. Los corredores principiantes tienen que empezar con intervalos de menor duración y más descanso, mientras que los corredores experimentados incrementarán el tiempo de esfuerzo y reducir el de descanso.
No obstante, es importante recordar que si tienes algún problema de salud, especialmente a nivel cardiovascular, debes consultar a un médico antes de comenzar con el HIIT, ya que el esfuerzo requerido es elevado.


Estudios que respaldan la utilidad del HIIT
Numerosos estudios avalan la efectividad del HIIT en la mejora de la capacidad aeróbica y en la quema de grasa. Investigaciones recientes han demostrado que esta clase de entrenos puede ser más efectivo que el cardio convencional para aumentar la resistencia en menos tiempo.
Por ejemplo, un estudio publicado en ‘Sports Medicine’ en 2023 realizó una revisión sistemática y meta-análisis de 97 ensayos controlados aleatorios, concluyendo que el HIIT produce mejoras significativas en la capacidad aeróbica máxima (VO₂ máx), la presión arterial y la composición corporal, entre otros parámetros de salud cardiometabólica
Además, el HIIT contribuye al fortalecimiento del sistema cardiovascular y la regulación de los niveles de glucosa en sangre, haciendo que sea una opción atractiva no solo para corredores, sino también para quienes desean cuidar su salud en general.
Incorporar el HIIT en tus sesiones de running llevará tus entrenamientos al siguiente nivel, permitiéndote mejorar tu velocidad, resistencia y salud cardiovascular en menor tiempo. Esta modalidad ofrece beneficios tangibles para los corredores de todos los niveles y es una herramienta eficaz para romper la rutina, desafiar los límites personales y alcanzar metas deportivas.
