Protocolos de presoterapia para atletas: qué equipos necesitan los centros deportivos

Cada vez que un deportista se somete a una sesión de entrenamiento exigente, ya sea una tirada larga de bici, una sesión de fuerza en el gimnasio o series a ritmo de competición, su cuerpo entra en una fase de desgaste que necesita ser compensada. Y aquí es donde entra en juego la presoterapia, una aliada que ha pasado de estar en clínicas estéticas a ocupar un lugar fijo en vestuarios de centros de alto rendimiento.

Como cabe suponer, no cualquier equipo sirve para esta finalidad, y los centros deportivos que quieren ofrecer una recuperación de verdad no pueden conformarse con una maquina de presoterapia básica de venta online. Necesitan tecnología profesional, precisa y ajustable, como las que ofrecen marcas como Ballancer.

Cada deportista necesita un protocolo distinto

Cualquier fisio que haya tratado a un triatleta después de una competición o a un velocista tras una sesión de técnica y multisaltos sabe que el cuerpo no se recupera igual en cada deporte ni tampoco responde de la misma forma.

Para los atletas de resistencia, como triatletas, corredores de fondo o ciclistas, la clave está en favorecer el drenaje linfático, con protocolos largos, de 30 o 40 minutos, con presiones suaves pero constantes, que ayuden a movilizar líquidos, reducir la inflamación y regenerar tejidos.

En el caso de los deportistas de fuerza o explosividad, como halteras, jugadores de fútbol o velocistas, el enfoque cambia. Se trabaja con sesiones más intensas, presiones más elevadas y programas pensados para oxigenar los músculos y eliminar residuos metabólicos como el lactato.

¿Y qué pasa con los deportistas lesionados o en fase de rehabilitación? Aquí el margen de error es mínimo. Por eso los fisioterapeutas necesitan equipos que permitan personalizar cada parámetro, adaptándolo al momento del proceso en el que se encuentra cada atleta.

Estas diferencias en el tipo de enfoque es lo que hace que se requiera presoterapia profesional, porque no es lo mismo activar un botón y esperar que una manga se infle, que diseñar una sesión con ciclos de presión segmentada, ajustes de intensidad y tiempos pensados para el tipo de deporte y el historial físico de cada persona.

¿Por qué un equipo profesional y no uno doméstico?

En los últimos años, plataformas como Amazon se han llenado de dispositivos de presoterapia a precios atractivos. ¿Funcionan? Puede ser, pero funcionar no es lo mismo que recuperar bien.

Una máquina de presoterapia doméstica puede servir para piernas cansadas después de un día de trabajo, pero cuando hablamos de un deportista que entrena cinco o seis días por semana, con series, acumulación de carga y competiciones, las necesidades son otras.

Los equipos no profesionales suelen tener una presión poco precisa, no permiten diseñar protocolos adaptados a cada deportista, el material de las botas o mangas es más endeble, con menos durabilidad y, sobre todo, no ofrecen resultados clínicamente validados.

No es una cuestión de lujo, es una cuestión de eficacia. De cuidar el cuerpo con herramientas que realmente ayuden a rendir mejor y lesionarse menos.

Ballancer, tecnología de élite para recuperar de verdad

Entre todos los equipos que existen en el mercado, la presoterapia Ballancer se ha ganado el reconocimiento de clubes, fisioterapeutas y centros deportivos de referencia. No es casualidad, ya que esta gama ofrece una tecnología puntera, nacida del ámbito médico y adaptada al alto rendimiento deportivo.

Cuenta con protocolos programables según tipo de deportista y objetivo, sistema de cámaras superpuestas, que garantiza un drenaje real, no solo una presión constante, interfaz intuitiva, ideal para centros que trabajan con múltiples pacientes y materiales de altísima calidad, preparados para un uso intensivo.

Y en España, quien lidera la distribución de estos equipos es CINCOS, el mayor distribuidor de presoterapia Ballancer en el país, una empresa que además de vender equipos, asesora, forma y acompaña a los centros deportivos en todo el proceso de implantación.

Si estás pensando en renovar o incorporar una máquina de presoterapia en tu centro, y realmente te importa la calidad, es importante saber con quién te alías.

¿Es realmente útil para un centro deportivo?

Más que útil, es una necesidad. La presoterapia está dejando de ser un servicio extra para convertirse en un básico. Los atletas la demandan porque notan la diferencia en piernas más ligeras, menos fatiga acumulada y una sensación de recuperación más rápida.

Los clubes, por su parte, empiezan a entender que invertir en recuperación es invertir en rendimiento. Y eso implica tener un espacio adaptado y tecnología profesional que esté a la altura.

Un buen equipo permite atender a varios perfiles, programar sesiones específicas, reducir el tiempo de recuperación y, en definitiva, cuidar mejor a los deportistas. No se trata de tener presoterapia por ser una nueva tendencia, hay que ofrecer un servicio que verdaderamente marque la diferencia entre un deportista que sigue su planificación y uno que tiene que parar por fatiga, sobrecarga o lesión.

Equipos como los de presoterapia Ballancer, distribuidos por CINCOS, ofrecen lo que un centro deportivo necesita: eficacia, fiabilidad y versatilidad, porque cada deportista, cada músculo y cada deporte tienen sus propios requerimientos.

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