Raúl Molné, el salto a la media distancia en ICAN Gandía

Raúl Molné apenas tiene 19 años, pero ya habla y compite como si llevara toda una vida en este deporte. Criado en El Ejido y asentado en Madrid, forma parte del Club Triatlón Boadilla BEONE y ha crecido con el triatlón como una referencia cotidiana.

«Empecé hace unos ocho o nueve años por la influencia de mi padre, que siempre ha practicado este deporte. Desde pequeño lo he tenido en casa como ejemplo y acabé apuntándome a un campamento de triatlón. Desde ahí ya me enganché y fui subiendo poco a poco», explica.

La temporada 2025 ha estado marcada por altibajos. Arrancó con buenos resultados en campeonatos autonómicos y nacionales, pero la lesión de manguito rotador frenó en seco sus planes en la distancia olímpica.

«Este año empezamos bien, sobre todo en los Campeonatos de Madrid y los primeros nacionales», recuerda. «El objetivo principal eran los Campeonatos de España élite, tanto de duatlón como de triatlón, pero el manguito me dejó fuera y nos obligó a replantear la temporada», recuerda.

Ahora, con la recuperación avanzada, ha decidido cerrar el calendario con una novedad: estrenarse en la media distancia en ICAN Gandía, la cita que reunirá el 18 de octubre a más de 1.500 triatletas.

De El Ejido a la élite nacional

El camino de Molné ha sido todo menos lineal. Problemas de epilepsia y un contratiempo cardíaco le apartaron de los entrenamientos durante más de un año, pero siempre mantuvo la constancia como guía.

«Tuve que parar por completo, ni entrenar ni competir, y eso me costó mucho. Pero con paciencia, con los mejores médicos y con ganas, conseguí que me dieran el alta y pude volver. Aprendí que nunca hay que dejar de luchar por lo que uno quiere a pesar de los baches», afirma.

Ese mensaje lo ha acompañado desde las categorías inferiores hasta su entrada en la élite. Campeón de Madrid absoluto y sub-23 en super sprint, bronce en el Campeonato de España de Roquetas, campeón de Madrid en olímpico sub-23 y podios en duatlón son solo algunos de sus resultados.

raul molne
Foto: Raúl Molné

Todo bajo la dirección de su entrenador José Enrique Quiroga, Coque, que ha seguido su evolución desde la infancia. «Siempre ha sido mi entrenador, desde que era un niño. Me conoce perfectamente, ha guiado mi trayectoria deportiva y también la personal. Él ha estado ahí en todo momento», reconoce.

Por curiosidad, el material con el que compite es Scott, con una Foil RC Pro para las distancias cortas y una Plasma Ultimate para la media distancia. Además, es embajador de Zoggs, con quien utiliza el neopreno, y de Crown Sport Nutrition, responsable de su nutrición.

Estreno en ICAN Gandía

ICAN Gandía celebrará este año su 12ª edición con un cartel de lujo. La prueba ha agotado sus 1.528 dorsales, contará con 60 profesionales repartidos entre la distancia Full y Half y mantiene el circuito llano que la ha convertido en una de las más rápidas de España.

Roger Manyà, campeón en 2024, llega con la ambición de bajar de ocho horas, y en la media distancia nombres como Hannes Butters, Marta Borbón o Sara Alemany apuntan a un nivel altísimo.

En ese escenario debutará Molné, que llega con un enfoque muy distinto. «El salto a la media distancia no es definitivo. Lo planteamos para acabar la temporada de una manera diferente y como un test general, tanto de rendimiento como de nutrición» explica. « Queremos ver cómo funciona todo y sacar conclusiones de cara al futuro»,

La elección de Gandía no es casual: el recorrido rápido, el ambiente y la presencia de figuras nacionales e internacionales ofrecen un contexto ideal.

Ican gandía
Foto: ICAN

«Creemos que por mi fisionomía y mi forma de correr, la media distancia puede ser una opción a medio y largo plazo. Pero primero hay que probar, ver sensaciones y comprobar si realmente podemos rendir a un buen nivel», detalla.

El cierre de temporada en Gandía es también una manera de pasar página tras los meses más difíciles. «Ha sido una temporada con altibajos, pero hemos conseguido mantenernos, mejorar en la carrera a pie y coger experiencia. Ahora toca acabar con algo diferente y motivador, que nos dé información para preparar bien lo que viene», señala.

El 18 de octubre, cuando más de 1.500 triatletas crucen la arena de Gandía Playa para lanzarse al Mediterráneo, Molné sumará un capítulo nuevo en su carrera. Lo hará sin presión, pero con la ilusión de saber que cada kilómetro en la media distancia puede ser el inicio de un camino diferente.

«No vamos a Gandía a buscar un resultado concreto. Vamos a aprender, a probar y a disfrutar. Lo importante es que sea un paso más en mi formación como triatleta», concluye.

Fuente

X