El pasado lunes tuvo lugar una de las pruebas más duras en el mundo de la resistencia como es el Campeonato del Mundo de Ötillö Swimrun. La prueba sueca, que nació como la apuesta de dos amigos borrachos, se ha convertido en un evento de referencia para todos aquellos que quieren probar sus límites. Y dos triatletas que han querido explorar donde está su umbral de resistencia son Rubén Ruzafa y Helene Alberdi.
Dos de los mejores triatletas del panorama nacional han unido fuerzas en esta durísima prueba, compitiendo en la categoría de parejas mixtas. No se les ha podido dar mejor para ser la primera vez que pasaban el examen de las islas escandinavas: terceros en la clasificación de su categoría y dentro del ‘top10’ entre todos los rankings.
Para hablar sobre está hazaña hemos contactado con Rubén Ruzafa para que nos comente cómo vivió la experiencia en Suecia y si se ha quedado con ganas de volver a competir en, como dice en la página web, «está considerada una de las carreras de resistencia más prestigiosas del mundo»
«Una experiencia brutal»
El Ötillö Swimrun es conocido por su dureza, pero las condiciones superaron las expectativas de muchos, incluido el propio Rubén Ruzafa: «las expectativas que tenía se superaron ya desde el primer día que llegamos allí«, nos cuenta el de Orca.
La combinación de bajas temperaturas y un clima frío hizo que la carrera fuera aún más desafiante a los kilómetros que conformaban la carrera: «el agua estaba entre 12 y 15 grados. Además, estaba lloviendo«, describe el triatleta.
La climatología no fue su único obstáculo; las condiciones del terreno también fueron complicadas: «nos decían que las rocas estaban mojadas, lo que también resbalaban mucho y cambiaba toda la carrera«. Para más inri, se sumó un viento en contra que hizo la prueba aún más exigente: «en carrera nos tocó viento en contra. Era algo que no había pasado muy a menudo e hizo la carrera dura para todo el mundo».
Pese a lo complejo de la situación, la pareja logró superar las dificultades: «entrar al agua congelada en las secciones más largas, de 1.400 metros, fue complicado«, comenta el deportista. Sin embargo, su capacidad para adaptarse y mantener el enfoque fue clave: «hacíamos 500 metros y, a partir de ahí, ya empezamos a bajar la intensidad, el ritmo, porque nos bloqueamos». A lo largo del evento, mantuvieron su atención en el terreno, concentrándose en avanzar perdiendo el mínimo tiempo posible.

Su primera experiencia compitiendo por parejas
Una de las características más destacadas del Ötillö es que se compite en pareja,. Para el heptacampeón del mundo de triatlón off-road, esta fue una experiencia completamente nueva: «ha estado fantástico, me ha encantado«, afirma el deportista del Zumaiako Triatloi Taldea, quien destaca la diferencia fundamental respecto a las pruebas individuales.
«Estamos muy acostumbrados a un deporte individualista como es el triatlón, que cada uno se ocupa de lo suyo. Pero en pareja ya cambia la historia y tienes que preocuparte de tu compañero«, explica.
La relación con su compañera en este duro y bonito viaje, Helene Alberdi, fue fundamental para el éxito en la prueba. Aunque ambos se conocen de entrenar juntos, competir en una prueba de tal magnitud puso a prueba su capacidad de sincronización y apoyo mutuo: «nos hemos entendido muy bien. Eso ha sido clave para superar todo«, señala.
En varios momentos de la competición, la comunicación entre ambos fue esencial para evitar problemas: «Helene me decía que comiese, que bebiese… Yo le iba avisando, si iba delante, de raíces, de piedras, de zonas resbaladizas…«.
Sin embargo, la primera experiencia de competición por parejas no ha podido ir mejor para Rubén Ruzafa si atendemos a lo que nos comenta él mismo: «la experiencia con Helene ha sido fantástica. Es una persona súper dura y durante toda la carrera no se quejó de nada en absoluto. Siempre para adelante, ninguna palabra fea, todo estaba bien, había que seguir y eso hace que también lo des todo. Me quito el sombrero con ella«, afirma.
«Han valorado mucho nuestro tercer puesto»
Una de las claves en pruebas como Ötillö es la familiaridad con el entorno. Los dos primeros en la categoría de parejas mixtas eran de nacionalidad sueca, lo que muestra que un ‘plus’ tenían los que eran locales.
En este sentido, Rubén Ruzafa admite que esos competidores tenían una cierta ventaja: «creo que la dureza era para todos igual. Sin embargo, la adaptación al agua, al tipo de isla, al terreno… Eso le da bastante ventaja a la gente que lo ha podido hacer antes», señala. En particular, la experiencia en estas aguas frías les otorgaba una ventaja extra.
Pese a ello, Ruzafa y Alberdi lograron un notable podio en su categoría, un logro que no pasó desapercibido para la gente que ama y conoce esta prueba a fondo: «han valorado mucho nuestro tercer puesto. Porque siendo la primera vez, sin haber probado el terreno y sin saber un poco a lo que nos enfrentábamos, hemos conseguido estar entre los diez primeros de todas las clasificaciones y terceros en la categoría«.
¿Qué similitudes tienes con las pruebas XTERRA?
Para Rubén Ruzafa, el Ötillö Swimrun tiene ciertas reminiscencias con otra de sus competiciones donde más alegrías ha cosechados: XTERRA. «Lo comparo mucho porque Ötillö, en particular, me recuerda a los comienzos de la franquicia, cuando era una aventura». En ambas disciplinas, la incertidumbre sobre el recorrido es parte de la experiencia: «en XTERRA pasabas por sitios que habían andado muy poca gente. En el swimrun, y este en particular, me ha recordado mucho a eso«, señala el deportista.
Además, destaca el aspecto aventurero del evento escandinavo, que añade un componente extra de emoción: «pasamos por islas en las que íbamos campo a través, marcado con pequeñas banderillas, y muchas veces no había camino, hacías camino al andar». Esta sensación de avanzar por la naturaleza sin una ruta establecida es algo que ha disfrutado enormemente: «el toque aventurero me ha encantado. Creo que es a mí lo que me gusta y lo que siempre he disfrutado».
Después de esta primera experiencia, el de Orca no descarta volver a participar en el futuro: «la carrera me ha encantado. El grupo de personas que llevan la franquicia, la organización también me ha gustado mucho«, comenta sobre el ambiente de la prueba. «Se ve que es muy familiar, todo el mundo se conoce y hay un ambiente sano».

Gracias a ese tercer puesto, la pareja ya cuenta con la inscripción directa para la próxima edición. A pesar de ello, el heptacampeón prefiere tomarse un período de reflexión: «todavía queda mucho, tenemos que digerir lo vivido porque ha sido muy ‘heavy’. Ha sido muy duro tanto mentalmente como físicamente«, reflexiona.
La experiencia en Ötillö ha sido, sin duda, una de las más duras a las que se ha enfrentado. Las condiciones extremas, la necesidad de adaptarse a un formato de competición en pareja y el desafío de superar sus propios límites han hecho que esta prueba quede marcada en su trayectoria deportiva: «considero que es la carrera más dura que he hecho y la que más me ha costado llegar a la meta«, concluye Ruzafa.
¿Qué le queda en su 2024?
Después de Ötillö, el deportista del Zumaiako Triatloi Taldea tiene ya la mirada puesta en las próximas competiciones, algunas muy especiales como es la carrera de dónde es su equipo: «ahora voy a correr el triatlón de Zumaia, que es cerca de donde vivo y del equipo en el que estoy ahora. Eso será en un par de semanas», comenta.
Además, tiene en mente el Campeonato del Mundo de XTERRA, aunque aún no lo ha confirmado: «todavía no lo tengo muy claro. Me gustaría ir de otra forma. Quiero ir a disfrutar y vivir la experiencia de otra manera«.
Otra de las pruebas que figura en su calendario es el Zumaia Flysch Trail, que tendrá lugar a principios de octubre. «Esa sería mi última carrera grande del año«, revela Rubén, aunque mantiene la posibilidad de participar en otras carreras locales para mantenerse activo.
