Sam Long está llamado a ser uno de los grandes animadores del próximo Campeonato del Mundo de IRONMAN.
El norteamericano, que se enfrentará a una prueba de este calibre por primera vez en su carrera profesional, lleva varias semanas centrado de manera específica en la cita.
Sabedor de que tiene que llegar al 8 de mayo a un altísimo nivel para poder pelear a Jan Frodeno, Gustav Iden, Kristian Bllummenfelt y el resto de los contendientes, el nuevo fichaje de ASICS no está escatimando en volumen y esfuerzo: a lo largo de estos dos últimos meses le hemos visto semanas de más de 25 kilómetros de natación y largos entrenamientos de carrera a pie.
Hoy ha sido uno de esos días: 35 kilómetros de entrenamiento a 4’00» por kilómetro, su sesión más larga desde que el 27 de junio de 2021 se hiciese con la victoria en IRONMAN Couer d’Alene.

Pero lo curioso de la sesión de hoy no ha sido el entrenamiento en sí, que ya de por sí es reseñable.
Lo más destacable es la reflexión que ha acompañado a su publicación en strava: «Mucho se está hablando últimamente sobre si estoy sobreentrenando«, ha escrito el norteamericano.
La reflexión surge a colación de varios comentarios recibidos en las últimas semanas que ponen en duda si, con los volúmenes que está acumulando, no va a llegar a St. George con exceso de kilómetros en las piernas.
Para desmentirlo, Sam ha utilizado una referencia de lo más curiosa: «Puede que vaya a dar información de más, pero creo es importante», escribía, «presto mucha atención a mi deseo sexual, y no lo he perdido, lo que significa que por el momento estoy donde quería estar«.
«Esto significa que tendré un buen día de San Valentín«, concluye en su reflexión.




Estudios al respecto
Sí que es cierto que a lo largo de los últimos años determinados estudios científicos han relacionado el exceso de entrenamiento con la pérdida de líbido.
Uno de ellos, publicado en 2017 por Anthony C Hackney, Fisiólogo de la Universidad de Carolina del Norte, descubrió relación directa entre la carga de entrenamiento y el deseo sexual.
Según su estudio, que contó con más de mil deportistas como referente, aquellos que acumularon tanto periodos de alta intensidad como aquellos que acumularon largos periodos de tiempo entrenando presentaron una pérdida de interés por las relaciones sexuales.
Todo apunta a que, por el momento, Sam Long no se encuentra en ninguno de estos dos segmentos de población.
