Sebastian Kienle contradice a Lionel Sanders

Está claro que la natación no es la disciplina favorita de Sebastian Kienle. Y no es de extrañar, ya que el ex campeón mundial de IRONMAN siempre ha cimentado sus triunfos en el sector ciclista y de carrera a pie, teniendo que remontar desde la T1, a la que siempre llegaba distanciado de cabeza.

En su última temporada como profesional al uso, en la que competirá en St. George, Challenge Roth y Kona, el alemán ha decidido tomarse las cosas con la perspectiva necesaria, y probablemente esa fecha límite de 2023, cuando oficialmente se retire, le esté aportando nuevas ideas sobre su entrenamiento.

Así se puede entrever en su última publicación de Instagram, en la que analiza su relación de amor-odio con la natación a lo largo de los últimos años.

«Aprende a amar las cosas que odias«, escribe de manera literal. «¿Por qué hacer algo que no te gusta y para lo que no tienes mucho talento?«, se pregunta sobre un segmento, el de la natación, en el que en el ranking de la PTO nunca ha estado entre los cien primeros.

Como muestra un botón: en su última competición oficial, IRONMAN Sudáfrica, Kienle terminó segundo por detrás de su compañero Maurice Clavel, pero en la natación terminó en la posición 16. Aquel 21 de noviembre de 2021 le tocó remontar más de dos minutos y medio con Jesper Svensson, que alcanzó la T1 en primera posición.

«Hace dos años pensaba «en cuanto termine mi carrera no volveré a nadar»«, continúa su reflexión. «Pero aunque ahora no estoy en el mejor estado de forma de mi vida, creo que sí disfruto de la natación«.

sebastian kienle
Foto: Orca

¿Qué ha cambiado en Sebastian Kienle?

El primer cambio que ha experimentado es que «está nadando en unas condiciones realmente buenas», ya que durante la mayor parte de su carrera le ha tocado nadar en horario público.

Además, ha encontrado en el grupo de entrenamiento de Phillip Seipp, su entrenador, a compañeros que le ayudan a mejorar: desde Laura Philipp, una de las grandes favoritas para ganar en St. George, hasta Nils Lorenz, pasando por Gregor Payet.

En tercer lugar, y desde nuestro punto de vista, ha cambiado el aspecto clave: la mentalidad y cómo enfoca las sesiones. «Ya no voy a abandonar un entrenamiento porque no esté satisfecho con los ritmos a los que esté haciendo las series», reconoce.

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Foto: Kevin Sawyer // Red Bull Content Pool

«Igual que ocurre en el ciclismo o en la carrera a pie, desgraciadamente parece que en la natación es cierto lo de que «más duro y más fuerte es mejor»», argumenta, en clara contradicción con lo que explicaba hace unos días Lionel Sanders, que opina que hasta que no se ha dado cuenta de que lo importante es «fluir en el agua», no ha tenido sensación de nadar bien.

Hasta ahora, Sanders era de la teoría de trabajar «más duro y más fuerte», pero en los dos últimos años, de la mano de Justin Slade, ha cambiado esta filosofía.

«La natación no tiene nada que ver con el running», reflexionó Sanders en el vídeo en el que explicaba cómo había cambiado la perspectiva. «Yo era un buen corredor, y al principio traté de aplicar los mismos fundamentos a mi natación, y ahora me doy cuenta de que no es lo correcto».

La técnica es clave, pero cuando eres joven…

En algo en lo que sí están de acuerdo Kienle y Sanders es en darle la importancia relativa a la técnica. A su edad, y no habiendo nadado bien hasta ahora, consideran que tiene más relevancia centrarse en otros aspectos: «Por supuesto que la técnica es clave«, reconoce Kienle en su publicación, «pero tampoco puedes martirizarte, y menos cuando tienes 37 años«.

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