Taylor Knibb, la triatleta más dominante en la temporada pasada, se encuentra en plena transición hacia la preparación de una prueba IRONMAN en busca de un sueño mayor: triunfar en uno de los lugares mágicos del triatlón como Kona.
En la serie que está publicando IRONMAN en su canal de YouTube, Pre-Season A Fighting Chance, la estadounidense comparte su enfoque antes de comenzar su 2025, sus expectativas para la temporada y los desafíos que tiene por delante para el IRONMAN Texas, con la mira puesta en Hawaii.
«¿Realmente estoy haciendo un entrenamiento de IRONMAN?»
Knibb detalla su progresión en la preparación para IRONMAN, explicando que su entrenamiento se divide en bloques específicos. «Mi primer bloque fue de V2, ya lo completé y ahora estamos entrando en una fase más enfocada en IRONMAN», comenta.
Su principal objetivo en esta etapa es competir en Texas, una carrera que le permitiría asegurar su clasificación para el Campeonato del Mundo que es en Kona este año para las triatletas femeninas. «Estoy planeando, con suerte, hacer Texas para clasificar», señala, subrayando la importancia de las pruebas clasificatorias en su plan de temporada.
Sin embargo, Knibb se cuestiona si ya está inmersa en un entrenamiento puro para la distancia. «Otra pregunta sería: ¿Siento que realmente estoy haciendo un entrenamiento de IRONMAN?», reflexiona. Esta duda resalta la transición gradual que enfrenta al pasar de la media distancia a la exigencia de un ‘full’.

Lecciones aprendidas del 2023
A pesar de su gran rendimiento en la temporada pasada, la tricampeona del mundo de IRONMAN 70.3 admite que Kona 2023 le dejó importantes aprendizajes. Uno de los aspectos clave fue la importancia de mantener un plan de carrera sólido. «Lo que hice bien antes de desmoronarme en Kona 2023 fue realmente seguir mi plan. Sabía que la forma más rápida de llegar a la meta era mantenerme en él, y eso será fundamental este año», asegura.
Uno de los mayores desafíos que enfrentó hace dos años fue el aspecto mental. La triatleta describe a las cámaras de IRONMAN un concepto interesante sobre la percepción del esfuerzo en competiciones largas: «Aprendí que en una sesión de entrenamiento o en una carrera siempre hay un punto de inflexión. Primero cuentas hacia arriba y luego comienzas a contar hacia abajo. Pero en un IRONMAN, cuando llevas 21 kilómetros en la maratón, no puedes simplemente decir ‘sólo quedan 21’. Debes mantenerte presente y seguir contando hacia adelante».
Esta reflexión la llevó a darse cuenta de que muchas de sus herramientas mentales previas pueden no ser efectivas para los 226 kilómetros. «La lección es que muchas de las herramientas que tengo no serán apropiadas o relevantes, así que necesito desarrollar nuevas herramientas porque esta es una nueva distancia. Sí, es nadar, pedalear y correr, pero en muchos aspectos es un deporte diferente», concluye.
«Los Juegos Olímpicos no eran mi sueño»
Para Knibb, y muchas otras, Kona no es solo una competición más. A diferencia de otros atletas que sueñan con los Juegos Olímpicos desde niños, su gran meta siempre fue el Campeonato Mundial en Hawái. «El 2024 fue un año olímpico, y muchas personas hablaban de su sueño olímpico. Pero ese no era mi sueño. Crecí soñando con Kona», confiesa.
A pesar de su ambición, admite que aún no ha comenzado a visualizarse ganando la prueba. «Todavía no visualizo ganar Kona, así que tengo que trabajar en eso», reconoce. Este es un aspecto clave en su desarrollo mental y en su transición hacia la larga distancia.
Knibb es conocida por ser meticulosa en su preparación, un rasgo que su equipo destaca constantemente. «Creo que eres muy detallista. Tu atención al detalle no tiene comparación», le comenta un compañero en el video.
En su rutina diaria, la norteamericana menciona que incluso un día “fácil” incluye sesiones exigentes. En el video, realiza una natación de 5K en piscina de 25 metros. Además, complementa su entrenamiento con trabajo de fuerza y tratamiento de recuperación.
